sábado, 1 de agosto de 2015

Excursiones del Hotel Riu Nere - Fin de Julio

LUNES. VAL DE MOLIÈRES

La mañana se presenta nublada pop lo que decidimos atravesar el túnel y acercarnos a la Val de Molières. Un valle que es un vergel en medio de las montañas, además, les he contado el aislamiento que tenía el valle antes de la construcción del túnel, su historia y lo que represento su apertura haya por los años 50.
A lo largo del camino hemos ido conociendo plantas y flores con sus propiedades, en algunos casos terapéuticas, en otros tóxicas.
Después de disfrutar de la belleza de la cascada con sus rumorosas aguas, de encontrarnos entre enormes hayas que suministraban una sombra envidiable y una apetitosa frescura que constituía un deleite para los sentidos,  continuamos camino superando la cascada por el lateral hasta alcanzar una bonita vista de la parte inferior del valle de Molières. Continuamos camino remontando el curso del río, por encima de unas piedras, lo atravesamos y atravesamos la bella y verde pradera. Hemos visto como nacía un pequeño río de debajo de unas piedras, antes de verter sus aguas al Noguera.
El regreso lo realizamos por otro camino, lo que nos ha permitido disfrutar de una esplendida vista de toda la Val de Molières, hasta la entrada del viejo túnel.

MARTES. LAGOS DE COLOMÈRS

La mañana era fresca cuando me he levantado, el cielo con alguna  nube pegada a la falda de alguna montañas. Un día ideal para ir a los lagos de Colomérs.
Poco antes de las nueve de la mañana me encuentro, como habíamos quedado, con los componentes de la excursión. Cargamos las mochilas, nos montamos en los coches y nos conducimos al Val de Aiguamòg, entrada que tenemos desde el Valle al Parc Nacional d'Aiguestortes i Estany de Sant Maurici y que Colomérs representa el área aranesa.
La pista asfaltada, de unos 8 Km, nos conduce entre prados con una flora de lo más exuberante. Llegamos al aparcamiento que hay en la estación termal de los Banhs de Tredòs, posiblemente la más alta de Europa. Continuamos 4 Km, más ahora por una pista de tierra, en taxis.
Iniciamos la marcha remontando un camino que, en poco más de diez minutos, nos lleva hasta un falso collado y al Estanhot dera Lòssa. En este punto vemos flores como la Algodonosa, el Árnica o Cuernecillos.
Giramos a la izquierda, en el letrero rojo que indica Rufugi de Colomèrs, justo en este punto se nos presenta a la vista la enorme presa que embalsa el agua del Lac Major de Colomèrs, infraestructura para el aprovechamiento hidroeléctrico. Llegados al antiguo refugio -antiguo desde hace algo más de cuatro años- breve parada para aliviarnos y protegernos del sol con cremas protectoras.
Durante un rato seguimos, en ligera ascensión, el GR-11 hasta que tenemos que atravesar las aguas de un riachuelo que viene del Pòrt de Caldes. Poco después llegamos al Estanh Mort con sus aguas calmadas pues no hace ni una brizna de aire. Desde aquí les describo los montes que confieren el Circo de Colomèrs: Pòrt de Caldes, Tuc deth Pòrt, Creu de Colomèrs, Tuc Blanc, Gran Tuc, Pic y Pòrt de Ratera y Tuc de Sendrosa, todos muy cerca de los 3000m.
En el Lac de Garguilhs nos hacemos las fotos en la cascada que lo alimenta de agua. Después de disfrutar del sol y activada la circulación de nuestros pies continuamos y contemplamos desde un alto los Lacs de Garguilhs.
Llegamos al lac Plá, en sus aguas se refleja las nubes y, a lo lejos contemplamos el Tuc de Mauberme. Bordeamos el estanh por su orilla hasta llegar a un collado desde donde vemos las aguas turquesas del Estanh Long, hasta donde descendemos para comer. Retomamos el GR-11 en descenso hasta la Llossa, donde cerramos el circuito de nuestro recorrido. Desde aquí al coche.
Hemos visitado un montón de lagos de tamaños y formas diferentes, cada uno con su propia personalidad, a cual más bonito. Una jornada fascinante.

MIÈRCOLES. PUEBLOS DE CASTIERO

Después de intentar arrancar el coche de una pareja, componentes de la excursión, y no conseguirlo, iniciamos el paseo de  senderismo,  desde el mismo punto de encuentro, el Pali de Gèu, para recorrer los pueblos de Castiero. El camino nos llevaba al arrullo del río Garona acompañándonos una gran parte del recorrido. Pasamos por debajo, primero, y por encima del bonito puente de Betren desde donde vimos el molino más grande del Valle.
Pasamos por un elevado camino sobre el Garona con vistas a Escunhau y, luego, descendemos hasta el nuevo puente que atraviesa el río. El antiguo y bonito puente románico se lo llevo, hace dos años, las riadas.
Llegamos hasta el pueblo de Casarilh, les explique aspectos de la construcción de las casas aranesas y vida de los araneses.
Otra parada, esta,  en la iglesia de San Pèir d'Escunhau, observando, principalmente, lo más bello del edificio, su portada, una de los más interesantes de todo el Valle.
El resto del sendero iba hacia un bosques rico en fresnos, arces y robles, pero después de subir un buen rato, nos encontramos con abetos. 

JUEVES. BOSSOST Y LES

¡Menuda mañana de lluvia! Dado que caminar era misión imposible decidimos hace una ruta cultural en coche.
Nos desplazamos hasta el Baix Aran, a Bossòst. Bossost es una población importante de la Val d'Aran, está situado a 710 m de altitud. Con 822 habitantes es el segundo municipio en población así como el más comercial próximo a la frontera francesa por el puerto de montaña del Portilhon. Situada a ambos márgenes del río Garona se trata de un bello enclave, cuya guinda es la iglesia románica de Era Purificación de Bossost. Iglesia románica perteneciente al siglo XII. Les explico aspectos de la construcción, tanto en el interior como del exterior.
Después de conocer sus características queríamos conocer el "Cap dera Vila” pero declinamos esta opción por lo que llovía.
Volvemos a los coches y nos desplazamos a Les. El pueblo de Les está situado en un privilegiado enclave de montaña. En la plaza del pueblo les explico que cada año, la víspera de San Juan, el 23 de junio, se quema el Haro. Una vez hecha la bendición, se le prende fuego y mientras las llamas alcanzan el cielo, un grupo de jóvenes hacen quemar "se halhes". "Se halhes" son elementos de gran importancia a la fiesta y se confeccionan con pieles de corteza de cerezo, unas sobre otras y atadas con un hilo de hierro. Los más jóvenes las hacen girar por encima de sus cabezas como proyectiles de fuego simbolizando el reparto del elemento purificador por todos los rincones del pueblo. Una vez "se halhes" se han quemado, el grupo folclórico del pueblo está preparado ya para decorar la plaza de música y color, con sus trajes tradicionales, de vistosos colores y sus danzas alegres.
Nos desplazamos hasta la Ermita de San Blas, conocemos la historia del santo y vemos las vistas de Les desde este punto.
Dado que seguía lloviendo, regresamos al hotel.

VIERNES. BAUSEN Y BOSQUE DE CARLAC

La mañana era lluviosa pero es clara  la tendencia a mejorar.
Hoy nos hemos acercamos al extremo Norte del Valle de Arán, a Bausen.
Ir a Bausen es dar un salto en el tiempo, es un pueblo que conserva intacta su forma de vida y sus costumbres, parece anclado en el tiempo. Pasamos por delante de la iglesia con su cementerio al lado, desde el cual cuando está totalmente despejado, tiene unas magníficas vistas del las Maladetas y el Aneto. Salimos del pueblo y nos detenemos a ver el paisaje del Bajo Aran; Les, Bossost y Canejan con el fondo del valle del Toran.
En todos los pueblos se encuentran rincones encantadores e historias reales del pasado, transmitidas de generación en generación. Una de esas historias es la de los amantes de Bausen. En la parte más elevada de este pueblo, a 945 metros de altitud, un cementerio civil de piedra recuerda una bella historia de amor. "A mi amada Teresa, quien falleció en 10 de mayo de 1916 a la edad de 33 años", reza la única lápida del camposanto. Allí reposan los restos de una mujer enamorada de su primo que no obtuvo la dispensa eclesiástica de Roma para casarse porque no pudieron pagar la elevada suma de dinero exigida. Como el amor era más fuerte que los convencionalismos, la pareja decidió hacer vida en común, pero al poco tiempo la mujer enfermó y falleció. El cura del pueblo se negó a darle sepultura en el cementerio parroquial. Los vecinos, enojados, le construyeron en 24 horas otro para ella sola. Este pequeño camposanto se encuentra en un enclave con bonitas vistas del Bajo Arán.
Después de esta visita, iniciamos la marcha por el sendero que va elevado sobre el Garona antes de que entre en Francia. Tenemos a la vista el pueblo de Canejan, el valle de Torán y el pueblo francés de Melles. Enseguida los perdemos de vistas al adentramos en el bosque, caminamos por un "túnel" de avellanos. Poco después, las hayas son las protagonistas. Hayas que han tenido un crecimiento muy lento y que crean un bosque bonito y, a la vez, con un halo misterioso. Nos fotografiamos dentro de la cavidad de un viejo haya.
Atravesamos el río Carlac, que le da el nombre al bosque. Tenemos una fuerte subida; llegamos a la parte más alta de la subida todos juntos, eso si, sudorosos. Al pasar nuevamente por el río Carlar,  Amanda piensa que estamos en el mismo punto anterior del río.
El sendero se suaviza hasta que salimos del bosque. En fuerte bajada llegamos hasta el pueblo de Bausen, donde cerramos el circulo de la excursión. La lluvia nos ha respetado durante todo el camino y, en este punto, empiezan a caer gotas.

SÁBADO. CASCADAS

Hoy, primer día del mes de agosto, el tiempo se presenta muy nuboso y con dudas entre los participantes si saldremos o no. Hemos decidido intentar encontrar el buen tiempo allende del túnel de Vielha. En el aparcamiento de Conangles hemos iniciado la marcha entrando seguidamente en el bosque de hayas y abetos del mismo nombre. Vamos siguiendo el curso del río Noguera Ribagorzana. Por el camino íbamos en animada conversación. Salimos de los limites del Valle de Arán y entramos en el término de Senet.
A los pocos minutos dejamos la pista forestal por la que caminamos para tomar un sendero en ligera ascensión por un valle profundamente encajado, limitado por murallones casi verticales, por el que se despeña el río jugando en cada salto.
Son obligadas las paradas para hacer fotos del cauce del río para ver los saltos que realiza, unas veces en forma de cascada otras por toboganes.  Continuamos caminando hasta llegar bajo otra cascada, en ésta nos vamos turnando para hacernos las fotos prácticamente debajo del agua
Después de una relajada excursión, regresamos a los coches. Quiero agradecer la fidelidad a Amanda, a Valentina, a Lluís y a Paco por venir todas las salidas de la semana, por lo que se han llevado un diploma.

Para ver todas las fotos, pulsar AQUÍ o en la foto inferior.
Hotel Riu Nere - Grifone - Tónho Porras



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