lunes, 30 de noviembre de 2015

Primer día de Temporada (2015/2016) en Baqueira Beret


Sábado, 28 de noviembre.

Eran las 8'30 de la mañana en Vielha, con una temperatura de 4º, cielo cubierto y lluvia, decidimos subir a esquiar.


Llegamos a 1500, aquí cae agua nieve. Pasamos por las oficinas de Baqueira a por nuestros forfaits de temporada. Una vez colgados en nuestro cuello, nos dirigimos en coche a Beret. Esta parte de la estación está más despejada y se ve impresionante.


Con las botas y los esquíes en los pies nos dirijimos al telesilla Era Reina. Cuatro ocinco personas en la entrada del remonte y "parriba". 


Desde Era Reina nos dirigimos hacia Baqueira. Tomamos el Jorge Jordana y, mientras subimos, vemos más gente en pistas. Llegamos a 2500m con una temperatura de -5º y niebla.






Descendemos hasta 1800 con momentos buenos y menos buenos de visibilidad.


Desde este punto, subiendo por el Mirador, nos desplazamos hasta Beret. En este área de la estación nos quedamos un buen rato disfrutando del Sol y de la buena nieve. Mucha gente ha pensado lo mismo.









Después de disfrutar un buen rato hemos vuelto a Baqueira donde hemos terminado una gran jornada de esquí, la primera de muchas otras que tenemos por delante en esta corta temporada de poco más de cuatro meses.

La estación está en unas condiciones impresionantes para este inicio de temporada. Hay que reconocer que la situación de la estación recoge las mejores precipitaciones y, unido a un gran equipo humano, podemos decir que estamos en una de las grandes entre las grandes de Europa.

Sin duda, un muy buen comienzo de temporada que garantiza un puente de la Purísima con buena nieve y mucha diversión.

¡ Feliz temporada a todos !

@TonhoPorras

jueves, 29 de octubre de 2015

Paseo por Otoño Urbano, Vitoria-Gasteiz


Vitoria-Gasteiz es la capital de provincia que tiene el índice más alto de zona verde por habitante. Como ejemplo, te diremos que en la ciudad hay plantados más de 130.000 árboles pertenecientes a 150 especies distintas. Está rodeada, además, por un Anillo Verde, que puede ser recorrido a pie o en bici. Todo ello ha conseguido que Vitoria-Gasteiz sea Capital Verde Europea 2012.

Otoño Urbano - Vitoria Gasteiz

martes, 13 de octubre de 2015

Bonito rincón otoñal en el Val d'Aran

El frío se acerca y el ganado ya está en el valle, han pasado las  ferias, época en que muchas aves emprenden su viaje hacia tierras más cálidas, ahora que los días se acortan. Pero sobretodo, el otoño hace acto de presencia y los bosques dominados por árboles de hoja caduca ofrecen un espectáculo cromático único, enriqueciendo el paisaje  aranés con infinidad de tonalidades. Aquí os dejo unas pocas fotos de un paseo que nos llevó a descubrir con calma un bonito rincón otoñal en el Val d'Aran. ¡Espero os gusten!





































lunes, 12 de octubre de 2015

Con Kutxabank de viaje a Chinchón, Cuenca y Aranjuez.

Como ya os comente, aquí tenéis un resumen de lo que visitamos y de las explicaciones que recibimos por parte de los guías que tuvimos en cada lugar.


A las 7 de la mañana, con Ibón al volante, estábamos saliendo de Irún con los primeros pasajeros, en Donosti subió gran parte del pasaje y en Eibar completábamos con los últimos.
Antes de llegar a Chinchón hicimos dos paradas técnicas en un viaje lluvioso en algunos tramos, pero cómodo.
Una vez llegamos a Chinchón , callejeamos por sus calles hasta llegar al bonito restaurante Mesón Quiñones. Después de comer visitamos la “cueva” del restaurante.
Chinchón se encuentra a 45 km de la capital y ofrece un amplio término lleno de contrastes culminando con un casco urbano lleno de atractivos turísticos de los cuales pudimos tener detalle con lo que Rosa, la guía, nos explicó, como la Iglesia Ntra. Sra. de la Asunción, el Teatro "Lope de Vega", el Monasterio de las M.M.Clarisas, las ermitas, y como no, la joya de la comarca, la Plaza Mayor de Chinchón, declarada la 4ª maravilla material de la Comunidad de Madrid.
Empezamos la visita en la Torre del reloj. En este lugar estaba ubicada la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de Gracia, la más antigua de Chinchón pues se tiene constancia de ella ya en el siglo XIV. Fue destruida durante la Guerra de la Independencia, salvándose únicamente la torre, y por ese motivo existe un dicho popular que dice “Chinchón tiene una torre sin iglesia y una iglesia sin torre”.
La Torre del Reloj se mantuvo en pie aunque a lo largo de la historia ha sufrido varias restauraciones. En la primera, que se realizó en el siglo XVIII, se le colocó el reloj, pero la más importante se llevó a cabo en el siglo XIX.
Desde este lugar divisábamos el Castillo de los Condes, construido a finales del siglo XV, aunque fue derruido en un ataque comunero en 1520. El III Conde de Chinchón, años después decide construir el actual sobre los cimientos del anterior. Estuvo bien conservado hasta el año 1705, en que sufrió las consecuencias de la Guerra de Sucesión. En 1808 durante los tres días de asedio a Chinchón en la Guerra de la Independencia, sufrió expolio e incendio.
A partir de entonces, parte de sus materiales se aprovecharon en la reparación de caminos, cercas y casas. Su último uso, fue como fábrica de licores.
Por encima de la Plaza Mayor del municipio de Chinchón se alza la gran mole de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Su construcción se inició en 1534 con un proyecto de arquitectura gótica, de Alonso Cobarrubias y se terminó en 1626, con la colaboración del patrimonio del condado de Chinchón y el proyecto de Nicolás de Vergara el Mozo.
El tercer conde de Chinchón, Diego Fernández de Cabrera y Bobadilla, mayordomo de Felipe II y miembro de su Consejo de Estado, contrató para su finalización a los mejores maestros que habían trabajado en El Escorial.
En 1808, es incendiada por las tropas francesas y restaurada en 1828. La iglesia actual es una gran reconstrucción, de grandes dimensiones, con una única nave gótica en sus inicios y renacentista al final, sin torre, hecha con muros de sillería, con una mezcla de estilos gótico, plateresco, renacentista y barroco.
El hermano de Francisco de Goya, Camilo, fue sacerdote de la Iglesia de la Asunción. Goya fue un visitante asiduo de Chinchón, en cuya plaza solía pintar. En 1812 pintó el magnífico cuadro de la Asunción de la Virgen que se encuentra en el retablo principal de la iglesia.
Callejeamos, siempre guiados por Rosa hasta La Plaza Mayor, catalogada como una de las más bellas del mundo. Lugar de encuentro donde se celebraban las ferias de ganado, el concejo compra unas casas en 1499 para acometer sus reuniones, estableciéndose el Ayuntamiento en el mismo lugar en el que se encuentra en la actualidad.
En 1502 Juana la Loca y Felipe el Hermoso visitan Chinchón y la Plaza Mayor. En 1683 queda cerrada abriéndose huecos suficientes que dejen paso a procesiones y carros. En su conjunto, la plaza está soportalada y cerrada por construcciones de tres plantas y balcones de madera, denominados "claros". Ha sido utilizada como corral de comedias, juego de cañas, autos sacramentales y celebraciones taurinas. En el año 2008 ha sido declarada la 4ª maravilla de la Comunidad de Madrid.
Volvemos al autobús con dirección a Cuenca donde llegamos a tiempo de acomodarnos en el Hotel Torremangana, muy céntrico en la parte nueva o ciudad baja.

Por la mañana, ya todos en el autobús, recibimos a Guillermo, el guía que nos acompañará a la visita a la ciudad alta, la Cuenca Monumental, por la mañana y, por la tarde,  a la Ciudad Encantada.
Nos estamos trasladando a la ciudad alta cuando una compañera de viaje se siente indispuesta, se llama al seguro de atención en viaje y se le traslada en un taxis al hospital para que reciba atención médica.
El resto del grupo vamos caminando por las calles y recibiendo la información que nos da Guillermo, por cierto, con muy buen humor, de los Monumentos más representativos.
La partes monumental es una ciudad medieval. Por necesidades de defensa está ubicada en un espolón largo y escarpado en la confluencia de dos cursos fluviales. El trazado de las calles estará acomodado a las dificultades del emplazamiento.
La red viaria se va a organizar en función de dos ejes: uno, longitudinal, formará una “espina lineal” que, arrancando de la parte baja, del Puente de la Trinidad (antigua puerta de Huete), y continuando por las calles Alfonso VIII y San Pedro, morirá en el Barrio del Castillo. El otro, de carácter transversal, unirá la puerta de Valencia con la de San Juan.
Empezamos el recorrido en la Torre de Mangana un edificio emblemático de la ciudad, situada en la plaza del mismo nombre. Se trata de un edificio del siglo XVI, restaurado en el siglo XX. Desde la torre, el reloj de la ciudad nos recuerda constantemente con sus campanadas monótonas la fugacidad del tiempo.
La arquitectura civil también tiene su espacio en la ciudad. En la Calle San Pedro, donde residía la nobleza más linajuda, se puede contemplar antiguas casonas con sus escudos, llamando la atención los trabajos de rejería y forja. En la Calle Alfonso VIII podremos ver viviendas caracterizadas por su verticalidad y su arquitectura de entramado de corte más humilde y de carácter popular.
En el centro del eje longitudinal se sitúa La Plaza Mayor que será el principal punto de referencia de toda visita o recorrido por la ciudad. La plaza queda conformada por un triángulo cuyos vértices son La Catedral, El Convento de las Petras (s. XVIII) y el Ayuntamiento. En este punto, hacemos un descanso para tomar un café o hacer alguna compra.
Seguimos de la mano de Guillermo, quién nos enseña y explica La Catedral de Santa María la Mayor, símbolo del poder eclesiástico, fue el primer edificio que se comenzó a construir, tras la conquista de la ciudad, en el lugar donde se emplazaba la antigua alcazaba musulmana. Según Lampérez, restaurador de la fachada, es el más claro ejemplo de protogótico conquense, y considerada como más temprano ejemplo de Gótico en España. Comenzó a edificarse a finales del siglo XII, se consagró en 1208 por el arzobispo Ximénez de Rada, aunque no fue terminada hasta 1271.
Es un edificio complejo con restos de transición del Románico al Gótico de finales del siglo XII, otros del siglo XIII y otros del siglo XV. Tiene planta de cruz latina con tres naves y una sola en el crucero. Es un edificio más que discutido en cuanto a influencias. Para unos, sus bóvedas sexpartitas manifiestan un influjo cistercience borgoñón; para otros, el empleo de doble crucero, decoración de dientes de sierra y la torre linterna cuadrada, manifiesta un influjo inglés.
La serie de capillas que cubren las naves laterales fueron edificadas en los siglos XVI y XVII, destacando la de los Apóstoles, la del Espíritu Santo y la de los Caballeros, además de las salas nobles, como la Sacristía y la Sala Capitular. Al claustro se accede por el singular Arco de Jamete. No queda ninguna de las cuatro torres del templo, salvo el arranque de la del Ángel, obra de la primera fase constructiva. Debe destacarse también el triforio abierto, y el Transparente, obra barroca de Ventura Rodríguez. El hundimiento en 1902 de la Torre de El Giraldo afectó a la fachada del templo, reconstruyéndose la actual neogótica. La última transformación realizada ha sido la colocación de vidrieras e artistas contemporáneos: G. Torner, A. Bonifacio, H. Dechanet y G. Rueda.
Como un edificio anexo a la catedral y sin despegarse de ella se levanta el Palacio Episcopal, otro de los símbolos del poder eclesiástico en la ciudad. Su construcción se inició en el siglo XIII y se continuó en los siglos posteriores. En el siglo XVI trabajaron Pedro de Alviz y Andrea Rodi, uno de los introductores de la arquitectura purista en Cuenca. La bella fachada se modificó en el siglo XVIII. Sobre la puerta el escudo de su patrocinador, el obispo Flores Osorio.
Si el símbolo del poder eclesiástico es la Catedral, el del poder civil es el Ayuntamiento. El edificio actual es del siglo XVIII y fue proyectado por Jaime Bort en 1733. Consta de tres cuerpos. El problema que se le planteó al genial arquitecto fue el de poder cerrar la plaza manteniendo su accesibilidad, solución que dio con la incorporación de los tres arcos en el cuerpo inferior.
El edificio más emblemático y más conocido de la ciudad de Cuenca es el de las Casas Colgadas. No se sabe con exactitud su origen que, para unos, es musulmán, mientras que, para otros, es de origen medieval (s. XIV-XV). Pudo ser una antigua casa solariega en virtud del escudo del canónigo Gonzalo González de Cañamares encontrado en su interior.
El mito, la magia y la leyenda las elevó a la categoría de monumento. En la actualidad son tres casas restauradas en el siglo XX. En dos de ellas está ubicado El Museo de Arte Abstracto Español (Casas del Rey) y en la otra un mesón típico (Casa de la Sirena).
El carácter clerical que la ciudad tuvo en la Edad Moderna queda patente en la cantidad de edificios de tipo religioso, iglesias y conventos, que entre los siglos XVI y XVIII se edificaron. El convento más conocido es el Convento de San Pablo. Fue levantado a partir de 1523 como convento dominico. Actualmente el edificio se ha convertido en Parador Nacional de Turismo.
Llegamos al Puente de San Pablo. Existía un antiguo puente de piedra construido entre 1533 y 1589 pero se desmoronó. En 1902 se construyó el actual, de hierro y madera, siguiendo las tendencias arquitectónicas de la época. Antes de cruzar el puente tendremos la oportunidad de contemplar una escultura de bronce: El Pastor de las Huesas del Vasallo, obra del escultor Luis Marco Pérez. Según palabras de su autor, la figura es un homenaje a los pastores. Descendemos andando hasta el río Hoz del Huécar desde donde estas casas aparecen como auténticos Rascacielos que abren sus ventanas al también popular Barrio de San Martín.
Regresamos  al hotel para el almuerzo y descasar un poco.  Nos interesamos por el estado de nuestra compañera en el hospital.

En el autobús y acompañados nuevamente por Guillermo nos dirigimos a La Ciudad Encantada, un paraje natural que fue declarado en 1929 como Sitio Natural de Interés Nacional. Actualmente se incluye dentro de los límites del Parque Natural de la Serranía de Cuenca, dentro de las zonas de protección prioritaria por su excepcional valor geomorfológico, de importancia internacional.
A casi 1.500 m. de altitud, la naturaleza se ha permitido uno de esos caprichos que llenan siempre de asombro al viajero: La Ciudad Encantada.
Estos fenómenos geológicos, mundialmente conocidos, son formaciones rocosas literalmente esculpidas por la acción del agua, el viento y el hielo, que al erosionar durante siglos las rocas, ha conseguido modelar figuras humanas, objetos, animales, con una precisión difícil de entender, hasta conseguir una ciudad delirante, una ciudad que parece dormida de algún hechizo misterioso.
Es la diferente dureza y composición de las rocas, lo que ha hecho posible la formación de esculturas en la Ciudad Encantada.
Caminando por la Ciudad Encantada se crea la ilusión de hacerlo por una ciudad ciclópea y laberíntica, con sus calles y plazas, altos edificios, puentes romanos, puertas góticas, monolitos, bosquecillos e incluso grandes barcos erguidos sobre sus quillas. A la entrada, y enterrado hasta los hombros, asoma una enorme cabeza de gigante, como permanente centinela. El itinerario está señalizado y tituladas las formaciones: los Barcos, el Perro, el Mar de Piedra, el Elefante,... un sinfín de sorpresas que la naturaleza nos regalo.
El entorno de la Ciudad Encantada también nos resulta mágico. La vegetación, espléndida, formada por pinos negrales, sabinas, enebros, boj, pinos, zarzamoras,… espléndida, formada por pinos negrales, sabinas, enebros, boj, pinos, zarzamoras,...
Regresamos al autobús para volver a Cuenca, una breve parada para ver como va encañonado el río Júcar.
Tiempo libre antes de la cena., en la cual tuvimos la agradable sorpresa de la vuelta de nuestra compañera que pasó el día hospitalizada.

Madrugamos y, después del desayuno, salimos hacia Aranjuez. Fuimos directamente al Palacio Real de Aranjuez, una de las residencias de la Familia Real Española, situada en el Real Sitio y Villa de Aranjuez (Comunidad de Madrid), que es gestionada y mantenida por Patrimonio Nacional. Está situado a orillas del río Tajo, entre la avenida del Palacio y la plaza de las Parejas por el Sur, el jardín del Parterre por el Este, la Ría por el Norte y la plaza del Raso de la Estrella por el Oeste.
Cuando el Emperador Carlos V empezó a interesarse por desarrollar Aranjuez como una villa regia con amplio coto de caza se aposentó, como en 1501 había hecho Felipe el Hermoso, en el viejo palacio de los maestres de Santiago.
Fue erigido por orden de Felipe II, quien le encomendó el proyecto al arquitecto Juan Bautista de Toledo, que murió durante su construcción, por lo que su discípulo Juan de Herrera fue el encargado de rematar la obra. Durante todo el siglo XVII se paró la obra, hasta que en tiempos de Fernando VI se acomete una importante ampliación, que continuará Carlos III dotándolo de unas alas que encierran el patio de armas, tal y como se puede contemplar hoy en día. Un palacio menor, la llamada Casa del Labrador, se sitúa fuera del recinto, formando parte del Jardín del Príncipe.
Los inmensos jardines, proyectados para ensalzar la residencia real de la árida y seca meseta del centro de España, y regados con las aguas de los ríos Tajo y Jarama, son los más importantes del periodo de los Habsburgo en España. En 2001 este entorno fue declarado «Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad» por la Unesco.
Del Palacio visitamos, entre otras cosas, la Sala China o Gabinete de Porcelana, así como la Sala de los Espejos.
Después de la visita disfrutamos de tiempo libre para recorrer las calles de la población.

Almorzamos en el Restaurante Rusiñol y desde allí salimos dirección Eibar, Donosti e Irún, donde finalizamos estos tres intensos días de turismo.

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Chinchón - Cuenca - Aranjuez