lunes, 9 de junio de 2014

Con Kutxabank en Toulouse, Albí, Cordes sur Ciel y la Cité del Espace.

Albí, río Tarn y la Catedral

Después de un viaje cómodo por autopista llegamos al hotel, sito antes de entrar en Toulouse. Tomamos posesión de nuestras habitaciones y comemos.

Sin apenas descanso, nos volvemos a montar en el autobús, nos dirigimos al centro de Toulouse para hacer la visita del casco antiguo a pie.

Partiendo de la Oficina de Turismo situada en el Donjon du Capitole, empezamos a visitar las maravillas del patrimonio cultural de Toulouse, como el Capitole y su plaza, la cual atravesamos. Nos adentramos en la calle de Taur donde se encuetra Notre-Dame du Taur, desde aquí ya divisamos la Iglesia de Saint Sernin que visitamos seguidamente. Llegamos a conjunto monacal de los Jacobinos, Descubrimos varios palacetes y las calles de la Villa Rosa.

Tiempo libre y volvemos al hotel a cenar y a descansar.

Desayunamos temprano y, después de un corto viaje, a las nueve de la mañana estábamos en Albi, Patrimonio Mundial de la Unesco. Empezamos la visita con el Palacio de la Berbie, antiguo palacio episcopal , edificado en el s. XIII constituye el marco de la obra del pintor albigense,  Henri de Toulouse-Lautrec, con más de 1000 obras de este artista.

No podíamos perdernos el monumento emblemático de la ciudad de Albi, la Catedral de Santa Cecilia. Su campanario culmina a 78m, torre-vigía sobre la ciudad y sus entornos.

Paseamos por el Casco AntiguoEl perímetro histórico del casco antiguo está delimitado por 6 barrios, cada cual con patrimonio, historia y particularidades propios: monumentos emblemáticos, casas con entramados de madera, casas señoriales del Renacimiento, patios interiores, callejuelas pintorescas…

Comimos en un bonito restaurante, entre el Palacio y la Catedral y nos desplazamos hasta la población de Cordes sur Ciel.

Cordes-sur-ciel, un municipio medieval a lo alto de una colina, muy conocido por su singularidad. Esta joya del siglo VII, extraordinariamente bien conservada, está rodeada de cuatro murallas que protegen las estrechas calles de la villa, es uno de los pueblos más conocidos y visitados de la región de Midi-Pirineos debido a su singularidad y belleza. Andamos y subimos por las estrechas y laberínticas calles de esta antigua villa medieval llenas de pequeñas tiendas que ofrecen todo tipo de artículos tradicionales y hechos a mano. en sus calles también hay museos, entre otros, el del azúcar, el cual visitamos.

De regreso, atravesamos el departamento de Tarn, una demarcación con algunos de los pueblos y paisajes más bonitos de Francia.

Después de desayunar y cargar el equipaje en las bodegas el autobús, nos desplazamos hasta la Cité del Espace un parque temático orientado hacia el espacio y la conquista del espacio. Fue inaugurado en junio de 1997 y está situado en las afueras del este de Toulouse.

Comimos en el restaurante, dentro del recito y, desde aquí, iniciamos el viaje de regreso.

Con Kutxabank en el Camino de Santiago

A la hora prevista, nos encontramos los participantes de la excursión, embarcamos en el autobús y, después de un cómodo y bonito viaje, llegamos a Saint Jean Pied de Port.

Muy cerca de la frontera española, a orilla del río Nive, está la ciudad de Saint Jean Pied de Port, capital de la Baja Navarra.

Saint Jean conserva un aire en el que se mezcla el sabor medieval con el cosmopolitismo moderno del turismo. Poco antes de la localidad se juntan las principales vías santiagueñas que proceden de toda Europa, excepto la vía aragonesa, que penetra por Somport; por eso abunda la animación peregrina.

Estos son territorios de leyenda, cercanos a donde se produjo el desastre de los ejércitos de Carlomagno en el que pereció Roldán.

Enclavado en el verde valle de Baigorri, rodeado de murallas y atravesado por el tranquilo río Nive, Saint-Jean-Pied-de-Port parece un pueblito de película. Su calle de la Citadelle, empedrada y angosta, sube lentamente desde la Porte Notre-Dame, donde se halla la iglesia de Sainte Eulalie, del siglo XII, hasta la famosa Porte Saint-Jacques y la antigua Ciudadela. Las casas de Saint Jean son pequeñas, coquetas, oscuras. Están contruidas con piedra y tienen los postigos de madera pintados de crema o granate. Muchas de ellas son hospedajes, ya que la villa es un hito del Camino Francés a Santiago, aunque también aquí y allá hay tiendas que venden cerámicas artesanales y anticuarios.

Al medio dia, volvemos a subir al autobús y nos desplazamos a Roncesvalles donde comemos en La Posada, un hotel medieval restaurado del siglo XVI, completamente restaurado, situada en el conjunto histórico-artístico de Orreaga-Roncesvalles y decorada de forma sobria con predominio de madera y piedra.

Después de comer nos dirigimos a visitar la Real Colegiata de Roncesvalles. Empezamos visitando el tesoro artístico de la Real Colegiata, está en una sala a modo de museo. La sección más interesante es la de orfebrería, que está expuesta en seis vitrinas. Destaca el ajedrez de Carlomagno, una arqueta de plata renacentista y la talla de la Virgen con el Niño de madera recubierta de plata. También se exponen algunos cuadros, libros y esculturas. d

El rey Sancho VII mandó construir esta Colegiata en el siglo XIII, como iglesia de la institución hospitalaria de Roncesvalles, cuyo fin era asistir a los peregrinos jacobeos después de cruzar los Pirineos. Destaca el claustro, la capilla de San Agustín, la Capilla de Santiago y la cripta. Esta última consta de un tramo recto de bóveda de cañón y un ábside pentagonal. Sus paredes y bóvedas están cubiertas por pinturas murales del siglo XIII.
Al finalizar la visita hacemos los primeros kilómetros del Camino de Santiago andando hasta Auritz/Burguete y nos sentimos peregrinos durante un rato.
Nos recoge el autobus y volvemos a nuestros lugares de origen.