lunes, 9 de junio de 2014

Con Kutxabank en el Camino de Santiago

A la hora prevista, nos encontramos los participantes de la excursión, embarcamos en el autobús y, después de un cómodo y bonito viaje, llegamos a Saint Jean Pied de Port.

Muy cerca de la frontera española, a orilla del río Nive, está la ciudad de Saint Jean Pied de Port, capital de la Baja Navarra.

Saint Jean conserva un aire en el que se mezcla el sabor medieval con el cosmopolitismo moderno del turismo. Poco antes de la localidad se juntan las principales vías santiagueñas que proceden de toda Europa, excepto la vía aragonesa, que penetra por Somport; por eso abunda la animación peregrina.

Estos son territorios de leyenda, cercanos a donde se produjo el desastre de los ejércitos de Carlomagno en el que pereció Roldán.

Enclavado en el verde valle de Baigorri, rodeado de murallas y atravesado por el tranquilo río Nive, Saint-Jean-Pied-de-Port parece un pueblito de película. Su calle de la Citadelle, empedrada y angosta, sube lentamente desde la Porte Notre-Dame, donde se halla la iglesia de Sainte Eulalie, del siglo XII, hasta la famosa Porte Saint-Jacques y la antigua Ciudadela. Las casas de Saint Jean son pequeñas, coquetas, oscuras. Están contruidas con piedra y tienen los postigos de madera pintados de crema o granate. Muchas de ellas son hospedajes, ya que la villa es un hito del Camino Francés a Santiago, aunque también aquí y allá hay tiendas que venden cerámicas artesanales y anticuarios.

Al medio dia, volvemos a subir al autobús y nos desplazamos a Roncesvalles donde comemos en La Posada, un hotel medieval restaurado del siglo XVI, completamente restaurado, situada en el conjunto histórico-artístico de Orreaga-Roncesvalles y decorada de forma sobria con predominio de madera y piedra.

Después de comer nos dirigimos a visitar la Real Colegiata de Roncesvalles. Empezamos visitando el tesoro artístico de la Real Colegiata, está en una sala a modo de museo. La sección más interesante es la de orfebrería, que está expuesta en seis vitrinas. Destaca el ajedrez de Carlomagno, una arqueta de plata renacentista y la talla de la Virgen con el Niño de madera recubierta de plata. También se exponen algunos cuadros, libros y esculturas. d

El rey Sancho VII mandó construir esta Colegiata en el siglo XIII, como iglesia de la institución hospitalaria de Roncesvalles, cuyo fin era asistir a los peregrinos jacobeos después de cruzar los Pirineos. Destaca el claustro, la capilla de San Agustín, la Capilla de Santiago y la cripta. Esta última consta de un tramo recto de bóveda de cañón y un ábside pentagonal. Sus paredes y bóvedas están cubiertas por pinturas murales del siglo XIII.
Al finalizar la visita hacemos los primeros kilómetros del Camino de Santiago andando hasta Auritz/Burguete y nos sentimos peregrinos durante un rato.
Nos recoge el autobus y volvemos a nuestros lugares de origen.

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