domingo, 5 de agosto de 2012

COMA DELS ESTRETS


Bosque de los Abetos Gigantes

Esta mañana, a primera hora, eran más abundantes las nubes que los claros, aunque ya se veían nubes amenazantes de lluvia.

Como en días anteriores, el grupo de Unión Excursionista de Elche estaba preparado para la salida de hoy y, a la hora prevista, hemos salido en dirección de Arties para remontar el valle de Valarties. El Montardo estaba cubierto de nubes, de esas que avisan pero no dicen cuando dejaran caer su contenido.
Una vez estamos en el puente de  Ressèc, empezamos el recorrido a pie por la pista durante 3 Km, lo que nos permite ir en animada plática e ir cogiendo fresas y frambuesas que hay al borde del camino, entre un bosque de bellos abetos. De vez en cuando atajamos para ver si los niños encuentran algún oso u otro animal del bosque.
Poco antes de la cabaña de Loseron (a 1.630 metros de altura), en un entorno de prados alpinos plagados de flores, antes de pasar un pequeño puente encontramos la primera indicación con el tiempo previsto para hacer toda la vuelta. Atravesamos unos primeros prados y, siguiendo unas indicaciones de madera amarilla, nos dirigiremos hacia el bosque. Caminamos por un viejo canal en el que nos encontramos algún árbol caído que nos obliga a salirnos del camino, pero bueno, una vez superado el obstáculo, seguimos recto, sin perder nada de altura. De pronto, las indicaciones empiezan a hacernos subir, y las ramas partidas nos señalan la pendiente, al poco rato encontramos un gran pino rojo con un panel indicativo, que nos enseña como medir la altura de los árboles “supuestamente” de una manera fácil. A partir de aquí vamos encontrando el resto de los árboles y paneles informativos con diferentes informaciones y curiosidades. La naturaleza ofrece todas las facilidades para conocerla, solo hay que observarla. Aunque hay que saber que no sólo los árboles del camino son majestuosos, si salimos un poco del camino marcado, veremos otros abetos y pinos tan grandes y bellos como los señalados. Los árboles que vamos viendo y sus paneles nos enseñan como orientarnos o como contar los años de los árboles. Después, vemos dos árboles que se dan la mano, y así diferenciaremos el pino rojo del abeto. Más adelante, nos encontramos un viejo camino que servía para que los mulos transportaran materiales cuando se construían las centrales hidroeléctricas en los años 50, y continuamos recto por dicho sendero hasta encontrar, a la izquierda, el árbol con unas barbas de fraile (Usnea barbata) colgando. Junto a el, a la derecha, nuestros ojos tienen que llegar hasta el cielo para poder ver la altura de un grupo de abetos. Más allá, un gran árbol cuyas ramas forman una espesa sombra, y después, un árbol con unas imponentes raíces anclándose a la vida. Justo en este punto es donde gira el camino y vuelve a coger altura hasta llegar al último árbol, que, a pesar de estar muerto, nos da mucha información sobre el lugar. Hemos llegado!!! e iniciamos el descenso por el camino de bajada, un tanto agreste y divertido al inicio, hasta que  encontramos el camino que hicimos de subida. Volveremos hasta el puente, cerca de la cabaña de Loseron, donde nos empieza a llover ligeramente. Deshacemos el camino por la pista hasta llegar a los coches es, justo en ese momento, cuando empieza a arreciar fuertemente la lluvia.
Hemos disfrutado de una bonita y tranquila excursión con la suerte que nos ha respetado la lluvia.



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