domingo, 23 de enero de 2011

UN PASEO DISTINTO BAJO LA LUNA LLENA

Durante la temporada de invierno, coincidiendo con la Luna Llena,  todos aquellos que viven o nos visitan en la Val d'Aran pueden disfrutar de una salida de raquetas de nieve.


Sábado, 22 de enero. Después de una jornada soleada y de intenso frío la tarde se nubla, chispea nieve y siguen bajando las temperaturas. Algunos participantes tienen dudas, alguno se desanima (los menos). Nos reunimos en el punto de encuentro los participantes venidos desde Alicante, Vitoria, Barcelona, Murcia, Bilbao y Val d'Aran.
Ya, en el aparcamiento de Beret, con −15ºC, los muchos claros abiertos en el cielo permiten ver las estrellas, nos colocamos las raquetas y, después de unas breves explicaciones, iniciamos el paseo.
Poco a poco se va viendo la luz tenue de la luna llena entre las finas nubes y el silencio conforman el ambiente. Caminamos monte a través mientras vemos que las nubes desaparecen y la luna ilumina las cimas de las montañas y las laderas que tenemos enfrente. Entramos en el bosque, los participantes tratan de distinguir los sonidos con la ilusión de ver algún animal de los que rondan el lugar. Volvemos a salir del bosque, ahora, la luminosidad nos permite ver con claridad todo lo que nos rodea. Descendemos hasta el joven río Noguera Pallaresa para atravesarlo por un tramo que el agua está helada. La llegada al río, donde la luna llena mostraba su reflejo, fue el punto culminante del recorrido. Después de haber caminado por los prados y el bosque, se percibe la calma del lugar. Nos volvemos a introducir en el bosque caminando y librando las ramas de los pinos hasta que salimos a la llanura del Plan de Beret lo que nos permite ir en animada y distendida charla. Al finalizar el recorrido nocturno, los participantes expresan sus sensaciones para definir la experiencia vivida: paz, tranquilidad, serenidad, algo inolvidable. Acompañando a unos "chupitos" de casis nos despedimos hasta la próxima ocasión ( son muchos los que repiten ).
La aventura y el descubrimiento de la naturaleza son los principales ingredientes de las personas que me acompañan, abriendo los sentidos para disfrutar intensamente, en este caso, del área natural ubicada en Beret, a 1860 metros de altitud. En este recorrido los visitantes tienen contacto directo con los pastizales, el bosque de pino negro y las cimas de las montañas que nos rodean, por supuesto, todo cubierto de nieve.
Uno de los principales atractivos de las visitas guiadas nocturnas es que las personas, acostumbradas a mirar con la claridad de la luz del día, deben ejercitar otros sentidos.

Esto es lo que dicen Covadonga y Javier:
"La excursión de raquetas fue una maravilla, hemos vuelto tod@s encantad@s con la ruta, con el Valle y con sus gentes. Fue una sensación difícil de contar. Ni si quiera la cámara de fotos podía captarlo. Creo que la única manera de verlo es participando de nuevo. Las infinitas estrellas en el cielo tililaban animando la salida de la luna, que fue espectacular. Su luz pálida y ténue cubría todo el manto de nieve, que generoso nos devolvía su reflejo.

Muchas gracias por organizar la excursión Tonho!

Espero que nos veamos pronto de nuevo."

1 comentario:

marc baqueira dijo...

Qué envidia. Tengo ganas de volver a hacer una ruta de esas, a ver si me despejo de trabajo y me acerco ya que las rutas son geniales.