viernes, 3 de septiembre de 2010

EL VALLE A NUESTRO PIES, DESDE BLANHIBLAR

Un día precioso con temperatura agradable. En el punto de encuentro están, como siempre, a la hora prevista, los participantes que están repitiendo a lo largo de la semana. Tenemos la ausencia de Laura y sus padres que están de regreso a casa, a Alicante.
Nos desplazamos con los coches hasta el altiplanicie de Beret, a 1860m/alt., aparcamos, nos colocamos el calzado de montaña y nos abrigamos para protegernos del aire frío que sopla.
Atravesamos el joven rió Noguera Ribagorzana que tiene su cabecera en Beret. Les explico quel Pla de Beret tiene unos 4 Km de longitud, desde los ojos del Garona, uno de los afluentes que forman el Garona, hasta la cabaña de los Gavatxos, está cubierto de prados naturales, los más extensos del Aran. Hay mucho ganado, principalmente vacuno y caballar.
Con el telesilla Blanhiblar accedemos a la montaña que le da el nombre al remonte, hasta los 2235m/alt. Una vez arriba, nos desplazamos unos pocos metros, hacia el Sur, para contemplar las vistas hacia el Pla de Beret, Baqueira y parte de las montañas aranesas del Parque Nacional, las de Saboredo, Ratera, las de Colomers, hasta el Montardo.
Empezamos a caminar. Dando la vuelta a la montaña, ahora hacia el Sureste, atravesamos un peñascal y llegamos hasta un hermoso lugar que nos ofrece unas magnificas vistas del Valle con los pueblos de Bagergue, Unha, Salardú, Gessa, Arties, Garos, Escunhau, Betrén y Vielha. Al fondo el Macizo de la Maladeta con el Aneto, pero si hemos podido observar a unos rebecos (isars). El paso por el peñascal ha sido, por parte de algún miembro del grupo, un poco dificultoso, pero bueno, el esfuerzo tiene su recompensa.
Continuamos la marcha, ahora en ligero descenso por prados alpinos, hasta llegar a un alto que nos permite ocultarnos de la vista de las marmotas y poderlas observar hasta que, por el griterío y la euforia, se han ocultado. Hemos aprovechado el lugar para hacernos unas bonitas fotos. Llegamos a otro punto del recorrido que vemos el valle del Unhola, la collada de Varrados y el Tuc d'Armeros. Continuamos, ahora adentrándonos hacia la montaña, para pasar junto a dos pequeños lagos, en aranés "bassa", en Costarlhas.
Seguimos sendero hasta que llegamos a un punto en que tenemos que decidir si subimos hasta el telesilla o continuamos bajando hasta el aparcamiento. Unánimemente decidimos descender. Vamos, ahora, por un camino ancho, lo que nos permite ir en alegre conversación permitiendo relacionarse y entablar amistad entre los componentes de la excursión.
Nos hemos entretenido, durante el recorrido, en explicaciones, fotos, platicar, ect. y, con todo y con eso, a las 13'30h. estábamos nuevamente en los coches.
Una bonita mañana.

Foto: Baciver desde Costarlhas.

jueves, 2 de septiembre de 2010

BAUSEN Y BOSC DE CARLAC




 Después de la lluvia acaecida por la noche, la mañana se presenta con nubes pero es clara  la tendencia a mejorar. Los miembros de grupo son los mismos que ayer más la incorporación de tres nuevos miembros, Ester, Elena y Paco.

Son varias las excursiones que hago a lo largo de la semana para visitar algunos pequeños pueblos del valle.
Hoy nos hemos acercamos al extremo Norte del Valle de Arán, a Bausen.
En la plaza, el panadero ha concentrado a los habitantes para venderles el pan, lo hace dos veces por semana. Ir a Bausen es dar un salto en el tiempo, es un pueblo que conserva intacta su forma de vida y sus costumbres, parece anclado en el tiempo. Pasamos por delante de la iglesia con su cementerio al lado y una magníficas vistas del las Maladetas y el Aneto. Salimos del pueblo y nos detenemos a ver el paisaje del Bajo Aran; Les, Bossost y Canejan con el fondo del valle del Toran.
En todos los pueblos se encuentran rincones encantadores e historias reales del pasado, transmitidas de generación en generación. Una de esas historias es la de los amantes de Bausen. En la parte más elevada de este pueblo, a 945 metros de altitud, un cementerio civil de piedra recuerda una bella historia de amor. "A mi amada Teresa, quien falleció en 10 de mayo de 1916 a la edad de 33 años", reza la única lápida del camposanto. Allí reposan los restos de una mujer enamorada de su primo que no obtuvo la dispensa eclesiástica de Roma para casarse porque no pudieron pagar la elevada suma de dinero exigida. Como el amor era más fuerte que los convencionalismos, la pareja decidió hacer vida en común, pero al poco tiempo la mujer enfermó y falleció. El cura del pueblo se negó a darle sepultura en el cementerio parroquial. Los vecinos, enojados, le construyeron en 24 horas otro para ella sola. Este pequeño camposanto s encuentra en un enclave con bonitas vistas del Bajo Arán. Mila se emociona con la historia.
Después de esta visita, iniciamos la marcha por el sendero que va elevado sobre el Garona antes de que entre en Francia. El padre de Laura siempre tiene la cámara de fotos preparada. Tenemos a la vista el pueblo de Canejan, el valle de Torán y el pueblo francés de Melles. Enseguida los perdemos de vistas al adentramos en el bosque, caminamos por un "túnel" de avellanos. Poco después, las hayas son las protagonistas. Hayas que han tenido un crecimiento muy lento y que crean un bosque bonito y, a la vez, con un halo misterioso. Nos fotografiamos dentro de la cavidad de un viejo haya.
Atravesamos por dos veces el río Carlac, que le da el nombre al bosque. Tenemos una fuerte subida, al principio, casi todos, van manteniendo una conversaciones que poco a poco se van apagando; Elena y Paco nos dan cierta ventaja para que tengamos más tiempo de reposar una vez lleguemos a la parte más alta de la subida. El sendero se suaviza hasta que salimos del bosque.
De nuevo en Bausen, entramos en el bar-restaurante, el único del pueblo, en el que Aida nos sirve unas "merecidas".

miércoles, 1 de septiembre de 2010

VILAMOS, BALCÓN DEL ANETO

El día amaneció soleado y prometía ser caluroso. En el punto de encuentro,  ubicado en el terreno de los antiguos cuarteles militares, nos vamos encontrando los 10 participantes.

Mientras nos desplazábamos en coche, poco antes de llegar a Vilamòs, hacemos una parada para contemplar la vista, poniendo a prueba el gusto de los más exigentes amantes de la naturaleza, el valle de la Artiga de Lin y el fondo del macizo de la Maladeta presidida por el Aneto(3404m) -en la foto-. Comentamos el fenómeno geológico de los Guelhs deth Joeu y continuamos hasta Vilamós.

Aparcamos a la entrada del pueblo y nos dirigimos a admirar la Iglesia Parroquial dedicada a Santa María, uno de los templos románicos más antiguos del Valle de Arán, aunque las reformas que se hicieron en el siglo XVII alteraron algo su configuración.

En el muro que da a la plaza son visibles tres fragmentos, pero el que más destaca es el de mármol blanco, de la época romana, con el busto de tres personas en relieve bajo arcos de de medio punto, que representa un niño flanqueado por dos personas de diferente sexo que parecen representar a sus padres.

Nos dirigimos y visitamos a la casa museo Ço de Joanchiquet. En la restauración del Ecomuseo Ço de Joanchiquet, iniciada el año 1995, se ha intentado conservar el mobiliario y la atmósfera que la casa tuvo durante las primeras décadas del siglo XX.
Durante la excursión vamos conociendo un poco más aspectos de la vida aranesa hasta la transformación del Valle por el túnel, las hidroeléctricas y el turismos.
Desde la población, con calor, iniciamos la marcha por un camino, en ligera ascensión, que nos iba introduciendo en el bosque de pinos silvestres, ofreciéndonos bonitas vistas del pueblo de Vilamós. A Mila le cuesta aprenderse los nombres de los árboles y arbustos que menciono en las excursiones. En la sombra del bosque respiramos un ambiente más fresco, con lo que el caminar se hacía tolerable. Llegamos a Arres de Sus, en la fuente de la plaza bebimos el agua fresca que manaba. Continuamos la marcha en descenso hasta Sant Joan de Arres, iglesia situada entre los dos pueblos, Arres de Sus y de Jus, en una extensa zona de prados y esplendidas vistas. a Paula e cuesta adaptarse a los descensos. Comentamos aspectos arquitectónicos de las viviendas aranesas y seguimos. En Arres de Jus pasamos por una fuente y la plaza y, poco después, dejamos la iglesia de Sant Fabian para salir del pueblo dirección Vilamòs.
Como en días anteriores, me sorprende Denís, un niño de apenas tres años, que ha hecho todo el recorrido  a pie sin quejarse e incluso participando en las explicaciones, su hermano, de 5 meses también ha hecho el recorrido, por supuesto en una bolsa de pecho. Estoy encantado.
Hemos hecho un recorrido por pueblos que mantienen intacto todo su encanto.

martes, 31 de agosto de 2010

VALLE RÍO SALENQUES - Parque Natural Posets-Maladeta

La excursión de hoy es un recorrido por el valle del río Salenques, dentro del Parque Natural Maladeta-Posets, al otro lado del Túnel de Vielha.
Nada más atravesar el túnel el sol es reluciente, sin nubes, alegrando la cara a los participantes. Descendemos por la carretera, siguiendo el cauce del río Noguera Ribagorzana, por el valle de Barrabés hasta el embalse de Baserca. Aparcamos los coches junto al embalse, en una postal típica de montaña, rodeado de altas cumbres y densos bosques, y de agua transparente. Hoy vamos en familia los 10 componentes, faltan Charo y Carlos y se ha agregado Joan.
En la cola del embalse desemboca el río Salenques que desciende de las cumbres de la Maladeta. Desde su desembocadura vamos remontando el río, siguiendo el GR-11, adentrándonos en un bello bosque de hayas. De vez en cuando, dejamos el sendero para adentrarnos en el cauce del río y disfrutar de como se precipita el río en múltiples saltos y rápidos que va haciendo entre rocas y troncos, lo que compensa al más exigente amante de la naturaleza. Vemos restos de antiguas avalanchas, atravesamos canchales y pequeños claros de bosque en donde aprovechamos para comer frambuesas. Debajo de una roca, los más pequeños, Leo y Denís de meses y 2 añitos, con sus papis, Conchi y Miguel se hacen una foto. En las fotos podemos ver el esfuerzo de Laura para apartar una roca del camino y, como no lo consigue, lo intenta Puri.
Llegamos a la confluencia de las aguas procedentes del barranco de Angliós y el Salenques. Dejamos el GR-11, pasamos el puente y tomamos el PR para remontar las aguas que nacen en el glaciar de Salenques, bajo el pico de Margalida (3244m), Joan "anda que se las pela". Llegamos a un punto en el que el agua baja encañonada realizando una serie de saltos a cual más bonito. Los componentes del "pelotón"  (por eso de que se celebra la Vuelta) disfrutan de lo lindo, la cámara del padre de Laura parece una ametralladora disparando fotos. Una vez hemos disfrutado de los saltos y realizadas las fotos, nos acercamos a un punto desde donde vemos el valle y cimas de Besiberri.
Deshacemos camino hasta el puente, continuamos hasta un rincón del bosque donde hay una mesa y una fuente que aprovechamos para dar cuenta de la pitanza con hambre y contento. Mientras disfrutamos del ágape, las conversaciones son animadas y divertidas.
Nos ponemos en marcha. Seguimos el descenso aguas abajo siguiendo la indicación "Embalse de Baserca". Disfrutamos del camino por el bosque de hayas. A la media hora, divisamos el embalse y nuestro coches.
En el aparcamiento comentamos lo bonita que ha sido la excursión y nos despedimos de los que finalizan sus vacaciones.

BASSA D’OLES a ROCA SACOSTA

A la hora que nos encontramos habitualmente,en el aparcamiento, hacía sol con algunas nubes pegadas en las laderas de las montañas pero con todos los números para que acabase de despejar. Hoy, el grupo está formado, prácticamente, por componentes nuevos a excepción de los veteranos,Charo y Carlos
Partimos hacia el pueblo de Gausac y desde aquí tomamos la carretera que asciende hasta la Bassa d'Oles.
Hacemos las fotos de rigor en la Bassa y partimos por el sendero. Llegamos a la "borda dera vila" después de haber pasado por una pequeña laguna. Continuamos marcha conociendo la flora como el Pino Silvestre, en catalán Pi Roig. Es una conífera de forma ancha y extendida, si tiene espacio alrededor aunque en lugares limitados se estrecha bastante. La corteza es gris purpúrea, casi naranja en la parte superior, y se desprende en lascas. Las hojas son agujas aciculares, recias y retorcidas, de 7 mm de l, en parejas, verde azuladas. . El fruto es un cono, una piña.
Llegamos a las dos cabañas con un abrevadero en donde descansamos aprovechando que tiene que comer el más pequeño de todos, Leo, tiene unos pocos meses. Comentamos las vistas y seguimos hasta una parte de camino que nos permite ver unas excelentes vistas sobre algunos pueblos del Terçon de Lairissa (1) y el valle de Barrados.
Después de hacernos fotos con los pueblos de fondo, continuamos por un camino espectacular a media ladera hasta llegar a Roca Sacosta y poder observar la nieve del glaciar de la Maladeta. Desde este punto caminamos monte a través hasta adentrarnos en un bosque de hayas y abetos. Laura va mirando al suelo para no trompicarse.
Seguimos disfrutando de la frescura que nos proporciona el bosque Vemos el trajín que se llevan las hormigas en su gran hormiguero y fotografiamos a Denís para comparar la altura. Por cierto, decir que Denís tiene dos añitos y que se ha hecho todo el recorrido a pie y en algún momento corriendo. Salimos del bosque, bebemos agua del caño de un abrevadero que hay junto a una cabaña. Pasamos por una pequeña bassa y en pocos minutos más llegamos a nuestro punto de partida, la Bassa d'Oles.

(1)En el siglo XIII, el Valle de Aràn estaba dividido en tres grandes zonas o demarcaciones, llamadas Terçons: Lairissa, Romincosa y Garós, que correspondían a Bossost, Viella y Garós respectivamente.
Cada Terçon tenia su Consejo de Villa, El Consejo General estaba regido por un síndico y constituido por un Consejero de cada terçon.

Actualmente, el Valle de Aràn está dividido en seis Terçons: Pujòlo, Arties-Garòs, Castièro, Marcatosa, Lairissa e Quate lòcs. Los habitantes de cada Terçon escojen a sus consejeros y todos ellos constituyen el Consejo General del Valle de Aràn.

CASCADAS EN CONANGLES

Hoy me acompañan los mismos componentes del ayer, eso si, recuperados de la paliza que nos dimos.
Una vez pasado el Túnel de Vielha entramos en el valle alto del Noguera Ribagorzana, habitualmente conocido por el valle de Barravés. Iniciamos el paseo en el aparcamiento de Conangles, seguidamente entramos en el bosque de hayas y abetos del mismo nombre. Todos van platicando muy animadamente durante el paseo y disfrutando del frescor del bosque. Durante el recorrido disfrutamos, en los claros del bosque, de la presencia de las flores que anuncian la llegada del otoño, los cólquicos, de color rosa lila y se parece al azafrán, pero tiene seis estambrescomentamos sobre las gencianas, gamones y lirios.
A los pocos minutos dejamos la pista forestal por la que caminamos para tomar la insinuación de un sendero en ligera ascensión por un valle profundamente encajado, limitado por murallones casi verticales, por el que se despeña el río jugando en cada salto.
Entramos y salimos del cauce del río para ver los saltos que realiza, unas veces en forma de cascada, otras por toboganes. Tanto Tomás como Pedro no quieren perder la oportunidad de tomar unas fotos debajo de una de las caídas. En Carlos y Caro se aprecia cierta exaltación en cada salto de agua. En una de las cascadas nos vamos colocando, casi, casi debajo del agua para hacernos la foto. Tenemos más de un paso complicado pero que vamos superando. No puedo olvidarme de las intrépidas Amalia y Tere, no tenían nada que envidiar a las cabras en su forma de moverse por las rocas, eso sí, siempre observadas por Tomás y Pedro. Tomás, además, con su cámara iba a su aire.
Es una de las más bellas excursiones de la zona, por la impresionante armonía de alta montaña, en el que se conjugan bosque, prados y agua.
Después de una relajada excursión, regresamos a los coches. Termina la semana y la estancia en el Valle de los compañeros Amalia y Pedro; Tere y Tomás, buen viaje y hastapronto. Quiero agradecer la fidelidad a Charo y Carlos, por venir a varias salidas a lo largo de esta semana. Ambos han recibido su Diploma, otorgado, ya sabéis, a los que participan en cinco o más salidas.
El nombre del río y valle lo dejo para los conocedores de la zona.