miércoles, 18 de agosto de 2010

VALL DE BOI - Románico y Parque Nacional

En el punto de encuentro nos encontramos un numeroso grupo de participantes para ir a visitar el Parque Nacional de Aiguestortes, los participantes eran andaluces, levantinos, madrileños, navarros, turolenses, tinerfeños y catalanes. 
La caravana de coches atraviesa el Túnel de Vielha dirigiéndonos hasta el Valle de Boí. En el aparcamiento de La Farga nos recogen los taxis, evitándonos, en primer lugar, la dificultad de aparcar en el pueblo de Boí, en segundo lugar, las colas para coger los taxis, en estas fechas, muy largas.
El Parque está situado en el corazón del Pirineo de Lleida, constituye la representación más genuina de la alta montaña. Único por la majestuosidad de sus paisajes y por la riqueza de la flora y fauna que acoge, el parque está sembrado de abetos centenarios y bosques de pino negro, y regado por casi 200 lagos de montaña, donde hallan refugio los rebecos, el urogallo, la marmota y el mítico quebrantahuesos.
Iniciamos el recorrido a pie por la parte del parque que le da el nombre: el Planell d'Aiguestortes. El paseo por la plataforma de madera, adaptada para discapacitados, nos posibilitó ir conociendo aspectos de la geología del Pirineo y, más concretamente, del Parque. Hablamos y comentamos sobre las orogénesis hercinianana y la alpina, de las glaciaciones, la erosión y de todo aquello que contribuyó a modelar las montañas del Pirineo. Comentamos los diferentes tipos de lagos y la sedimentación ejercida en ellos. Descubrimos la flora que habita en los diferentes pisos (subalpino, alpino y nival). En definitiva, íbamos interpretando lo que íbamos viendo en la montaña.
Pocas veces, en las excursiones, se ha concentrado tanta "chica guapa" a la vez, eran: Martina, Patricia, Blanca, las tres de 8 años. Tengo que resaltar a Albert, a Marcos, dos secretarios inmejorables, y a David, que con sus cuatros años no se perdía detalle y no dejaba de hacer sus comentarios. Ninguno se ha quedado atrás en ningun momento.
Los que habían acudido a la excursión del lunes explicaron las enseñanzas aprendidas como a diferenciar entre un pino negro y un abeto, a medir un árbol, etc.
El grupo, una vez llegamos a la parada de taxis, descendimos desde el Planell hasta el estany de Llebreta por un sendero, siguiendo el cauce del río Sant Nicolau, disfrutamos de la comida en un rincón, junto a un abeto milenario y al arrullo de una cascada. Mientras, desde lo alto de una roca, disfrutábamos e las maravillosas vistas, las "tres Marías" -la guapa, la maja y la simpatía- animaban a las parejas a besarse, lo consiguieron, aunque alguna, como ellas, se quedaron sin beso. Más adelante admiramos la cascada del Sant Esprit y nos maravillamos del "estany" de Llebreta en su orilla. En este punto nos recogieron los taxis para recuperar nuestros coches.
Vimos y admiramos Sant Climent y Santa María de Taull, de los mejores ejemplares del románico español.
Sant Climent fue consagrada el 10 de diciembre de 1123, Santa María dos días después. Por otro lado, la decoración lombarda del exterior sitúa a la iglesia en una modernidad que se había extendido ya por las regiones italianas de Mantua y Verona.
El 30 de noviembre de 2000 la UNESCO declaró al conjunto románico de la Vall de Boí Patrimonio de la Humanidad, si bien desde la organización se manifestó el deseo de que en el futuro las pinturas y mobiliario originales de las diversas iglesias fueran devueltas por el MNAC.

2 comentarios:

Vircanwin dijo...

Menudos besos!!
Muy bonitas las fotos!!

Anónimo dijo...

No hay nada más hermoso que el amor en estado puro, envuelto en ese paisaje magnifico que nos abrazaba jeje Ha sido maravilloso arrancar unas risas y perpetuar esos hermosos besos en nuestras fotos para el recuerdo. Para todos un fuerte abarazo desde Girona ¡Ojala! tengamos la oportunidad de volvernos a reunir. Ana