sábado, 28 de agosto de 2010

PARQUE NATURAL MALADETA-POSETS

¡Que bonita excursión la de ayer!. Os cuento.El día nos ofrecía un sol brillante desde un cielo limpio de nubes, por la mañana. Como habíamos acordado, a la hora prevista, nos encontramos con Amalia y Pedro, Tere y Tomás, Charo y Carlos. Nos trasladamos hasta el pueblo de Aneto, en la comarca de la Ribagorza (Huesca), a 20 Km. de Vielha. Desde el pueblo una carretera supera los 900 m de desnivel en poco más de 10 Km, hasta que, al final del recorrido, atravesamos un lóbrego túnel de poco más de 1 Km, aparcamos junto a la impresionante y curvilínea presa del Ibón de Llauset (2150), aprovechado para la explotación hidroeléctrica. Salimos el coche  y, la primera sorpresa, después del día de calor que hizo el jueves, nos encontramos con mucho viento y frío. Con el lago a nuestros pies tenemos una impresionante vista de la Tuca de Ballibierna (3056m).
En este punto el sendero se inclina hacia arriba sin compasión, en especial a Charo. Pedro siempre detrás mío. A Amelia le falta coger ritmo en la respiración pero no se retrasa. Nos detenemos a mitad de la subida para reagruparnos. Tere, con los colores de los mofletes. parece Heidi.
El final de la subida está marcado por un gran hito de piedras. Unas marmotas, cerca de la cabaña de Botornás, vigilan que nos nos salgamos de la ruta. Pasamos de largo la cabaña y tenemos a la vista el estany Botornás y la piramidal Tuca de Ballibierna. El ibón desagua en un agujero donde desaparecen las aguas, lo bordeamos por canchales y nos hacemos unas fotos con el lago de fondo. Continuamos camino. Al poco de pasar al otro lado del riachuelo que viene del ibón Cap de Llauset nos paramos en una pequeña cascada, en julio comentaba que era una gran cascada por la cantidad de agua que bajaba.
La senda asciende hasta el Ibón de Cap de LLauset y desde allí gira en dirección al hacia el Coll dels Ibons. Las cámaras de vídeo, tanto de Pedro como de Tomás, no paran de filmar el paraje y a sus chicas, Tere y Amelia. Charo y Carlos van tranquilos, sin agobios. 
Una vez alcanzamos el collado descendemos por un caos de bloques de piedras hasta alcanzar el primero de los lagos del Cap de Angliós y después los de mayor tamaño que constituyen los Ibones de Angliós. Las chicas empiezan notar el cansancio. Pedro se da cuenta de que no hay ningún túnel y mira para arriba dándose cuenta del desnivel que tenemeos que superar. Iniciamos la subida, cada uno coge su ritmo para, poco a poco, llegar hasta llegar al Coll d'Angliós. Tere en la subida aprovecha  que lleva a su lado al cámara, a Tomás, para hacerse un montón de fotos, por lo menos una por cada 5 metros de desnivel. UNa vez alcanzamos el  collado, aprovechamos para comer con las magníficas vistas que tenemos a un lado y al otro, hacia Angliósy Llauset.
Nos espera un pronunciado descenso hasta donde tenemos los coches. Todos llegamos cansados y muy satisfechos con el recorrido.

1 comentario:

Vircanwin dijo...

Esta excursión promete