jueves, 12 de agosto de 2010

LUCHON - SUPERBAGNERES - RUTA DE LAS CASCADAS

El día amanece nublado, con nubes a partir de los 1800m. Nos vamos reuniendo en el punto de encuentro los integrantes de la excursión de hoy, vizcainos, canarios, sorianos, valencianos, leoneses, madrileños y catalanes de Girona, Tarragona y Barcelona. Antes de partir, he entregado los diplomas, ya sabéis, alos que participan en más de cinco excursiones, a María Rosa y a Jose.
La carretera del Portillón es muy bonita, a medida que vamos subiendo nos adentramos en el bosque, en su parte baja de árboles caducifolios y en la más alta de unos grandes abetos, la mayoría tirados por el viento en el mes de arzo, a tal puto, que hemos estado retenidos un rato en la carretera porque los están retirando. llegamos a su parte superior donde se encuentra la divisoria entre Francia y España. En el descenso abundan las esplendorosas hayas, pequeños prados y bordas. En un punto del descenso, reducimos la velocidad para ver una bella cascada.
Llegamos a Luchon, después de aparcar los coches y, viendo que la nubosidad no nos permitiría ver el paisaje, decidimos no subir a Superbagneres, la estación de esquí, aunque si vemos a un parapentista sobrevolar por debajo de las nubes y por encima del bosque con toda tranquilidad. Superbagneres (1.800 m), es la estación más antigua del Pirineo, las primeras instalaciones son de 1.910.
Nos dedicamos a pasear por los jardines del casino y los de las termas. Luchon, enclavada en el corazón de los Pirineos, su emplazamiento es muy hermoso, y la convierte en un lugar digno de ser visitado.
Luchon es una afamada estación termal y de veraneo que tuvo su momento de máximo esplendor a finales del siglo XIX y primer tercio del siglo XX. El atractivo de Luchon radica en el ambiente festivo y multicolor que se respira en verano, en sus atractivos alrededores, y en el paseo por sus calles.
Un paseo sin prisas por las “allées d´Etigny” es muy recomendable. Con un poco de imaginación, podremos recrear la atmósfera refinada que se respiraba a principios del siglo XX, cuando Luchon era uno de los centros de moda entre la aristocracia europea.
A las doce del medio día el cielo se empieza a oscurecer, nos desplazamos hasta el Vallèe du Lys y durante el recorrido la lluvia retenida dentro de los grandes nubarrones del cielo, empieza caer de rebato con gran fuerza. Aparcamos los coches, nos colocamos los chubasqueros o cogemos los paraguas para protegernos de la persistente lluvia. Nos dirigimos hasta las Cascadas del Infierno, un  paseo de no más de cinco minutos, las exclamaciones ante el salto del agua son sorprendentes. Contemplamos las cascadas y nos hacemos las fotos, siempre bajo a lluvia.
Regresamos a los coches, unos para regresar a Vielha, otros se van a Saint Bertrand de C., otros a Lourdes o, incluso, a Toulouse. Los hay que parten de regreso a casa o a continuar las vacaciones en otros destinos.

2 comentarios:

Vircanwin dijo...

Menudo día...

Me quedado con las ganas de subir en el telecabina pero bueno otra vez sera...

Por otro lado, el paseito para ir a ver la cascada...(( la cascada muy bonita)
pero entre la lluvia y que he ido con tacones(porque alguien me a dicho que no me cambiara)...

Ana Méndez dijo...

Tanto hacernos aprender el nombre de la montaña llamada Contesa (creo que se escribe así), para luego no preguntarlo. La próxima vez, que será pronto, pagas tú el helado (pero Häagen Dazs, que son los únicos que nos gustan) aunque sea yo la enteradilla, porque me lo he aprendido.. jaja.
PD: De parte de la família, muchas gracias por los días que nos has hecho pasar que han sido muy buenos e inolvidables, y nos hemos dado cuenta de que en Vielha no hay sólo bonitos paisajes sino buenas personas. Un abrazo y seguiremos en contacto.