jueves, 5 de agosto de 2010

LUCHON - SUPERBAGNERES - RUTA DE LAS CASCADAS

El día amanece nublado, con nubes a partir de los 1800m. Nos vamos reuniendo en el punto de encuentro los integrantes de la excursión de hoy. 
La carretera del Portillón es muy bonita, a medida que vamos subiendo nos adentramos en el bosque, en su parte baja de árboles caducifolios y en la más alta de unos grandes abetos muchos destrozados, otros caídos, en ambos casos por el viento que hizo en marzo. Llegamos a su parte superior donde se encuentra la divisoria entre Francia y España. En el descenso abundan las esplendorosas hayas, pequeños prados y bordas. En un punto del descenso, reducimos la velocidad para ver una bella cascada. Prácticamente nos llueve todo el camino.
Llegamos a Luchon, después de aparcar los coches y, viendo que la nubosidad y la llovizna no nos permitiría ver el paisaje, decidimos no subir a Superbagneres, la estación de esquí, aunque si vemos las cabinas funconando por encima del bosque con toda tranquilidad. Superbagneres (1.800 m), es la estación más antigua del Pirineo, las primeras instalaciones son de 1.910.
Nos dedicamos a pasear por Luchon. Luchon, enclavada en el corazón de los Pirineos, su emplazamiento es muy hermoso, y la convierte en un lugar digno de ser visitado.
Luchon es una afamada estación termal y de veraneo que tuvo su momento de máximo esplendor a finales del siglo XIX y primer tercio del siglo XX. El atractivo de Luchon radica en el ambiente festivo y multicolor que se respira en verano, en sus atractivos alrededores, y en el paseo por sus calles.
Un paseo sin prisas por las “allées d´Etigny” es muy recomendable. Con un poco de imaginación, podremos recrear la atmósfera refinada que se respiraba a principios del siglo XX, cuando Luchon era uno de los centros de moda entre la aristocracia europea.
A la hora indicada nos desplazamos hasta el valle de Lys, aquí incorporan a la excursión los cinco componentes de la familia Lekanda-Celaya. En el Vallèe du Lys iniciamos la excursión hacia el "Pozo del Infierno". Tenemos que superar un desnivel de 300m, en un principio todo va bien, el bosque es bonito, las "cascadas del Corazón" fotografiadas y filmadas pero poco a poco alguna se ahoga, le falta el aire, le explico que lo mejor es llorar, una forma de desahogarse, al final y con el tiempo previsto llegamos al punto más alto de la excursión. Vemos a algún francés comiendo, como no es hora española de comer, no tenemos hambre y los intrépidos excursionistas están animados continuamos camino. Nos adentramos el el bosque de abetos, una pequeña cascada en estrecho y corto cañón nos da la bienvenida en esta parte del recorrido. Llegamos al "pozo del Infierno" y las exclamaciones ante el salto del agua son sorprendentes. Subimos a su parte superior y, contemplando otro bello salto, descansamos y comemos nuestras viandas.
En el descenso seguimos contemplando cascadas de diferentes tamaños y caudales de agua. Llegamos al fondo del valle para contemplar las cascadas del infierno.
Al final la satisfacción.
Mañana marchan casi todos los componentes de la excursión, unos continúan sus vacaciones, otros vuelven a casa. Gracias y hasta pronto.

No hay comentarios: