viernes, 23 de julio de 2010

DÍA DE LLUVIA, DÍA DE VISITAS

Si ayer el día era gris, hoy se caía el cielo en forma de agua, había momentos que era impresionante la forma de llover. Los participantes sabían que no sería suficiente impedimento para, por lo menos, realizar alguna actividad. A la hora acordada, el el punto de encuentro, me he encontrado con los 22 excursionistas, todos conocidos.
Les he explicado la ruta a seguir con los coches y hemos partido hacia Francia, concretamente hacia St. Bertrand de Comminges y a las cuevas de Gargas, en los departamentos de Haut Garonne y Haut Pyreneees respectivamente.
Después de dejar la carretera principal, hemos circulado por carreteras departamentales hasta St. Bertrand, lo hemos dejado de lado y nos dirigimos directamente hasta las cuevas. Cuando hemos llegado al aparcamiento llovía intensamente por lo que hemos salido del coche corriendo hasta el centro de visitantes. Después del tramite de sacar las entradas y una breve explicación, acompañados de una guía de las cuevas, hemos iniciado la visita al interior de las cuevas.
La cueva de Gargas es célebre por sus paredes adornadas con enigmáticas pinturas de manos. Cerca de 250 manos de niños y de adultos, a los que les falta uno o varios dedos..., tienen entre 15000 y 30000 años. Junto a estas huellas, las paredes de Gargas contienen grabados rupestres de renos, antílopes, bisontes, caballos...


Es decir que la cueva ofrece sin lugar a dudas un interés geológico mediante una sucesión de salas de múltiples concreciones, sus colgaduras minerales, estalactitas, columnas, corredores...
Mientras el grupo realizaba la visita, han aparecido 9 compañeros más pero no han podido entrar por estar todas las visitas posteriores completas. Al salir el grupo de la cueva, mientras un@s estaban desaguando, comentaban admirados lo que les ha gustado la visita.
Volvemos a los coches para deshacer carretera hasta St. Bertrand de C.  El pueblo abriga numerosos monumentos de interés. Aparcamos en la base del pueblo y ascendemos caminando par poder ver, visitar y fotografiar edificios de época medieval a vestigios de la Lugdunum Converanum romana pasando por una basílica paleocristiana en la parte baja de la villa. En los alrededores se puede ver la basílica Saint Just de Valcabrère y, como ya hemos hecho anteriormente, las Cuevas de Gargas con sus célebres pinturas del Paleolítico Superior.


Pero sin duda el monumento que destaca por encima de todos (tanto por calidad como por influencia en el paisaje) es la Catedral de Notre-Dame. Se trata de una imponente construcción que conserva partes románicas de la iglesia fundada por Saint-Bertrand en el siglo XII mezcladas con otras de estilo gótico (las financiadas por el papa Clemente V en el XIV) y renacentista (las construidas en el XVI por orden del obispo Jean de Mauléon).
Iniciamos el viaje de regreso todos juntos, los 31 participantes, hasta el cruce de Luchon y Val d'Aran, aquí el grupo se divide, unos para continuar visitando, otros para el hotel.
Hemos salvado la jornada.

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