lunes, 26 de julio de 2010

BASSA D’OLES a ROCA SACOSTA


A la hora que nos encontramos habitualmente,en el aparcamiento, las nubes estaba pegadas en las laderas de las montañas pero con todos los números para que acabase de despejar. El grupo estaba compuesto, en parte, por componentes de la excursión del sábado y con la incorporación de Carme y Montse, ambas venidas desde la Garrotxa.
Partimos hacia el pueblo de Gausac y desde aquí tomamos la carretera que asciende hasta la Bassa d'Oles.
Hacemos las fotos de rigor en la Bassa y partimos por el sendero. Llegamos a la "borda dera vila" después de haber pasado por una pequeña laguna. Continuamos marcha conociendo la flora, muy variada y comentamos ampliamente sobre el Pino Silvestre, en catalán Pi Roig. Es una conífera de forma ancha y extendida, si tiene espacio alrededor aunque en lugares limitados se estrecha bastante. La corteza es gris purpúrea, casi naranja en la parte superior, y se desprende en lascas. Las hojas son agujas aciculares, recias y retorcidas, de 7 mm de l, en parejas, verde azuladas. . El fruto es un cono, una piña.
Llegamos a las dos cabañas con un abrevadero en donde descansamos un rato y comentamos las vistas que nos permitían ver las nubes, menos numerosas que a primera hora. Seguimos hasta una parte de camino que nos permite ver unas excelentes vistas sobre algunos pueblos del Terçon de Lairissa (1) y el valle de Barrados.
Después de hacernos fotos con los pueblos de fondo, continuamos por un camino espectacular a media ladera hasta llegar a Roca Sacosta y casi, casi, poder observar la nieve del glaciar de la Maladeta. Fermín está mu emocionado con los paisajes que está viendo, no solo hoy, también los días anteriores. A Sandra le entra un ataque de risa que nos contagia a todos, el motivo es el temor de Ramón a las vacas que allí se encuentran y los consiguientes comentarios. Carme y Montse se acercan para hacerse una foto y las vacas no se dejan, se alejan. A Josep le entra la vena torera, eso sí, a mucha distancia. Desde este punto caminamos monte a través hasta adentrarnos en un bosque de hayas y abetos. Montse va mirando al suelo para no trompicarse, es Mari que no lo consigue, sus posaderas llegan al suelo -más risas de Sandra-. Carme, durante todo el recorrido, tiene su guerra particular con los insectos voladores. En un claro de bosque Montse, al igual que Carme y Sandra, se sientan encima de un tocón (3) sin producirles ninguna sensación de sobeteo.
Seguimos disfrutando de la frescura que nos proporciona el bosque Vemos el trajín que se llevan las hormigas en su gran hormiguero. Salimos del bosque, bebemos agua del caño de un abrevadero que hay junto a una cabaña. Pasamos por una pequeña bassa y en pocos minutos más llegamos a nuestro punto de partida, la Bassa d'Oles.

(1)En el siglo XIII, el Valle de Aràn estaba dividido en tres grandes zonas o demarcaciones, llamadas Terçons: Lairissa, Romincosa y Garós, que correspondían a Bossost, Viella y Garós respectivamente.
Cada Terçon tenia su Consejo de Villa, El Consejo General estaba regido por un síndico y constituido por un Consejero de cada terçon.

Actualmente, el Valle de Aràn está dividido en seis Terçons: Pujòlo, Arties-Garòs, Castièro, Marcatosa, Lairissa e Quate lòcs. Los habitantes de cada Terçon escojen a sus consejeros y todos ellos constituyen el Consejo General del Valle de Aràn.

(3)Tocón (De tueco).
1. m. Parte del tronco de un árbol que queda unida a la raíz cuando lo cortan por el pie.
2. m. muñón (‖ parte de un miembro cortado adherida al cuerpo).

1 comentario:

Fermín Y Mari dijo...

Hola, Tònho:
Ya estoy viendo todo el material fotográfico que has elaborado en los días en que hemos estado allí, en Vielha.
No sabíamos a ciencia cierta que había un monitor en el hotel, cuando nos decidimos ir allí, pero es un acierto por parte del hotel tener a disposición de los clientes una persona que se encargue de enseñar esos lugares realmente maravillosos que hemos visto.
A pesar de que el día de la excursión al lago Saudet o Llaudet (no sé exactamente el nombre), hubo un momento, el de la ascensión después de cruzar la cascada, en que las pasé canutas por culpa de mi barrigón, después, al descansar cinco minutos me recuperé gracias a Dios, la experiencia vivida ha sido enriquecedora y quedará en mi mente para siempre.
Gracias por tu trabajo. Lo haces muy bien y seguro que como nosotros ( Mari y yo), mucha gente te estará agradecida.
Un fuerte abrazo
Fermín y María