viernes, 2 de octubre de 2009

La Generalitat empieza a cobrar por los rescates provocados por negligencias

La Generalitat catalana ha comenzado a cobrar a los montañistas, esquiadores y otros excursionistas que se meten en problemas por negligencia y deben ser rescatados. La directora del departamento de bomberos señaló que el objetivo es evitar posibles accidentes, y aclaró que “no hacemos esto para recaudar dinero”. Las tarifas podrían ser cuantiosas y van desde 2.271 euros hasta tan solo 39 euros.

2.271 euros por hora de uso de un helicóptero; 30 euros por hora de trabajo de cada socorrista y 39 euros por hora de uso de vehículos terrestres de rescate. Durante el último año, la Generalitat ha enviado facturas a toda la gente que necesitó rescates de emergencia. Sin embargo, el único objetivo del envío era que los afectados vieran cuánto cuesta un rescate, y exhortarlos a tener más cuidado.

Pero la directora del departamento de bomberos, Olga Lanau, dijo a The Associated Press que a partir de este jueves 1 de Octubre, la gente a quien se demuestre que incurrió en negligencia en casos semejantes tendrá que pagar por la movilización de los equipos de rescate. Cataluña es la primera Comunidad española en instituir esa política. De nuevo, la meta es advertir a la gente que debe tener un respetuoso temor por la naturaleza. "No hacemos esto para recaudar dinero, sino más bien para evitar accidentes en la medida posible", dijo Lanau desde Barcelona.

Entre el 1 de enero y el 15 de septiembre de este año, los Bomberos de la Generalitat han realizado 365 servicios por rescate de montaña. Lanau dijo que no tenía las cifras exactas sobre cuántos casos fueron por negligencia, pero señaló que en general la proporción es baja, quizás del 5%. Entre los ejemplos de esos casos están los esquiadores que se salen de las pistas pese a los carteles que advierten de posibles avalanchas, los excursionistas que hacen caso omiso a las señales de peligro por los aludes, los aventureros de todo tipo que van a la montaña sin el equipo adecuado y la gente que llama a los rescatadores por motivos que no resultan ser emergencias.

Francia ha tenido una ley similar desde 1985. Obliga a que los esquiadores que deben ser rescatados por un helicóptero de áreas restringidas reembolsen los costos que ocasionaron.