sábado, 18 de julio de 2009

VAL DE MOLIÈRES. Al otro lado del Pirineo


Anoche, el descenso de temperaturas fue notable, tanto que, esta mañana las cimas de las montañas tenían una ligera capa de nieve. El cielo estaba completamente despejado y hacía frío.
Después de entregar los diplomas de "Excursionistas Expertos" a Josefina y Juan Antonio por haber venido a más de cuatro excursiones, nos desplazamos por carretera hasta el otro lado del túnel, a la boca Sur. Este recorrido en coche no nos ha llevado más de quince minutos, antiguamente, antes de la construcción del túnel, era una jornada entera.
Cuenta Enriquez de Salamanca, escritor y excursionista, que uno de los enclaves del Valle de Arán fuera de sus límites naturales, y ello desde hace muchos siglos, por razones poco conocidas, pero seguramente relacionadas por problemas de pastos y de tránsito ( el puerto de Vielha ha sido hasta hace poco el paso más frecuentado, a pesar de su dificultad, entre Arán y el interior de la Península), y que la leyenda se ha encargado de explicar con su exuberancia imaginativa acostumbrada. Buena prueba de la importancia de este sector para las comunicaciones de Arán es que Alfonso II de Aragón, a poco de incorporarse el Valle a su reino, fundó el Hospitau Sant Nicolau dels Pontells, hoy llamado Hospital de Vielha, con el objeto, común al resto de los "hospitales" pirenaicos, de servir de refugio y alojamiento a los que se aventuraban a cruzar la cordillera la mayor parte de los meses del año, empresa en la que buen número de ellos perdían la vida.
Después de explicar por donde se accede al Puerto de Vielha, nos adentramos en el valle de Moliéres descubriendo la gran cantidad y bonita flora que tiene, Lirios, árnicas, la ballestera, agencianas y muchas más...Es Mari la que le pone nombre de campanilla a unas flores oon esta forma.
Nos adentramos en el bosquecillo de hayas y pronto nos encontramos con una gran cascada de un joven río Noguera Ribagorzana. Remontamos la cascada por un lateral hasta Pleta Nova para descubrir en un canchal unas cuantas marmotas tomando el sol. El aire es frío y nos obliga a tomar el camino de retorno hasta los coches.

viernes, 17 de julio de 2009

BAUSEN Y EL BOSQUE DE CARLAC

¡Vaya niebla!. Es lo que, seguramente, hemos pensado todos esta mañana cuando nos hemos asomado a la ventana. Encima, al salir a la calle la temperatura era fresca. De todas formas, nada pueden hacer los elementos ante los intrépidos montañeros que esta mañana querían salir de excursión.

Hoy el grupo era más numeroso que los días anteriores, 16 personas de todos los puntos de la geografía, de País Vasco, Castilla, Asturias, Andalucia, Levante, Cataluña y hasta de Canadá.

Dejamos los coches cerca de Bausen, antes de entrar en el pueblo. En la plaza, el panadero ha concentrado a los habitantes para venderles el pan, lo hace dos veces por semana. Ir a Bausen es dar un salto en el tiempo, es un pueblo que conserva intacta su forma de vida y sus costumbres, parece anclado en el tiempo. Pasamos por delante de la iglesia y el cementerio para salir del pueblo. Nos detenemos a ver el paisaje del Bajo Aran, Les, Bossost y Canejan con el fondo del valle del Toran.

Nos detenemos en el pequeño cementerio con una solitaria tumba con una lápida que dice "A mi amada Teresa...". Les cuento la historia de los Amantes de Bausen y continuamos camino.

El sendero va elevado, en el fondo del valle vemos como el río Garona, acompañado de la carretera, dejan de ser araneses para nacionalizarse franceses.

Nos adentramos en el bosque de hayas de Carlac, un bosque misterioso. Cada paso que damos nos provoca emociones. Con el oido, los ojos y el corazón percibimos el paisaje. Juanjo nos ayuda a interpretar y conocer los cantos y vuelo de los pájaros.

Atravesamos el saltarin río de Carlac por dos veces y nos sorprendemos ante el tamaño majestuoso de un tilo. Continuamos hasta salir del bosque y adentrarnos en la niebla que no nos permite ver las vistas que suponemos preciosas.

Antes de llegar a Bausen hacemos un alto para comer.

"Árboles, árboles, millones de árboles, masivos,

inmensos, que trepaban hacia lo alto (...). Le hacía sentirse

a uno muy pequeño, muy perdido"

Joseph Conrad, El Corazón de las Tinieblas, 1902, pág. 65.


jueves, 16 de julio de 2009

LUCHON - SUPERBAGNERES - RUTA DE LAS CASCADAS

Con un día esplendido y con los ánimos de Josefina y Juan Antonio, Pepita y Josep Lluis, Asunción y Aurelio y la familia Camps, nos desplazamos, por la bella carretera del puerto del Portillón, entre grandes abetos y hayas, hasta Luchon.

Nada más llegar nos dirigimos al telecabina, alguna con cierto temor, no sabemos si al remonte o al vértigo. Una vez arriba, en Superbagneres, disfrutamos de las maravillosas vistas de unas cuantas montañas que superan los 3000m, entre ellas el Aneto, Maladetas, Cabriulles, Maupas, etc., todavía con mucha nieve. Disfrutamos de los parapentista lanzándose pendiente abajo para abrir el parapente e iniciar el vuelo sobre nuestras cabezas y el valle de la Pique. Realmente un bello espectáculo. A algo más de 1800m, una conversación de comida no esta mal, después de que comentáramos la contundencia de la Ollas aranesa, Asunción nos dijo la receta del Salmorejo.

Volvemos a tomar el telecabina para descender a Luchon. La persona temerosa baja en la misma cabina que yo, parece ser que debo mitigar el miedo..., eso si, no paró de hablar.Una vez en Luchon nos vamos a los jardines del casino. Nos recibe la diosa de la Fortuna, un desnudo en bronce de una bella mujer. Delante de ésta surge la conversación de que si las tiene..., llegamos, por unanimdad, del que el corazón seguro lo tiene frio.
Después de pasear por los jardines, tanto del casino como del balneario,de ver y conocer los árboles, la historia de Luchon, hay un tiempo libre para pasear por la animada avenida llena de comercios y gente.A las trece horas nos desplazamos hasta el Vallée du Lys donde realizamos la ruta de las cascadas. La familia Camps se queda paseando por Luchon.
Para empezar tenemos que superar 300m de desnivel por un bosque de hayas,que a alguno se le atragantan, pero bueno, una vez superados los repechones, como dice Josefina, nos detenemos a comer y recuperar fuerzas.
Pasamos junto a una gran pradera y nos adentramos en un bosque mixto de abetos y hayas tras atravesar un puente sobre una cascada y un pequeño cañón. Disfrutamos del sendero que nos conduce hasta el "Pozo del Infierno", una cascada que debe tener más de 60 metros de caída en el interior del bosque. La admiramos desde un mirador que hay a media altura, luego subimos a la parte superior para verla caer desde la altura y, a la vez, contemplar la vista sobre el valle de Lys y la pequeña y bonita cascada que hay un poco más arriba.
El descenso hasta el fondo del valle es muy bonito, pasamos por cascadas más pequeñas y rincones preciosos hasta atravesar un bosque de avellanos y llegar al aparcamiento.
Tres horas de cansancio y, sobre todo, de placer.

miércoles, 15 de julio de 2009

Vilamòs pertenece al terçon de Lairissa

Como cada día, nos reunimos para la salida en el punto de encuentro, conocemos a los nuevos participantes y hacemos comentarios sobre la excursión del día anterior, las incidencias, anécdotas, bromas etc.
Hoy,como en días anteriores, compañeros nuevos forman parte de la expedición, hasta de Canadá, de Montréal. Cuento con la colaboración de Josefina que, con su imaginaria libreta, toma nota de todas las explicaciones e incidencias de las excursiones. Las fotos van por cuenta de Juan Antonio.
En Pònt de Arròs tomamos una revirada carretera ganando altura hasta llegar a los 1255m. Poco antes de llegar a Vilamòs, hacemos una breve parada en un privilegiado mirador. Lo de privilegiado mirador y las vistas espectaculares sobre el valle de la Atiga de Lin y el macizo del Aneto nos las tenemos que imaginar, como en semanas anteriores, la niebla nos las impide ver. Esperamos a que habrá un poco y conseguimos ver el valle de la Artiga y conocer el fenómeno geológico de los Guelhs deth Jòeu.
El pueblo de Vilamòs pertenece al
terçon de Lairissa situado al pie de la vertiente sur de la montaña de Uishèra de 2337 mts.
Cuentan que Vilamòs fue el primer pueblo que se fundó en el Valle de Aran, aunque entonces no tenía el mismo nombre ni se encontraba en el mismo sitio. Estaba situado a un km. de la actual población cerca del Puig de Sant Miqueu, y de la Capilla de Sant Miqueu de la que tomó su nombre.
Aparcamos a la entrada y nos dirigimos hasta el centro para admirar la Iglesia Parroquial dedicada a Santa María, uno de los templos románicos más antiguos del Valle de Aran, aunque las reformas que se hicieron en el siglo XVII alteraron algo su configuración.
En el muro que da a la plaza son visibles tres fragmentos, pero el que más destaca es el de mármol blanco, de la época romana, con el busto de tres personas en relieve bajo arcos de de medio punto, que representa un niño flanqueado por dos personas de diferente sexo que parecen representar a sus padres.
Nos dirigimos y visitamos a la casa museo Ço de Joanchiquet. En la restauración del Ecomuseo Ço de Joanchiquet, iniciada el año 1995, se ha intentado conservar el mobiliario y la atmósfera que la casa tuvo durante las primeras décadas del siglo XX.
Durante la excursión vamos conociendo un poco más aspectos de la vida aranesa hasta la transformación del Valle por el túnel, las hidroeléctricas y el turismos.
Iniciamos la marcha a pie por el camino que, a través de un bosque de pino, nos lleva hasta Arres de Sus. Bebemos de su fuente en la plaza del pueblo y nos encaminamos hacia Arres de Jus. A mitad de camino paramos brevemente en la Iglesia de Sant Joan, de estilo románico, en mal estado de conservación. Pasamos por la Iglesia de San Fabián, en Arres de Jus, de estilo románico.
Volvemos hacia Vilamòs, nuestro punto de partida.

martes, 14 de julio de 2009

ESTANYS DE BACIVER


Son casi las nueve de la mañana y en el punto de encuentro estamos preparados para salir, Rosa y Ramón, Narci y Manolo, Josefina y Juan Antonio, de Igualada, Murcia y Salamanca. Tengo que agradecer a Rosa y Ramón su fidelidad para conmigo y las salidas, siempre vienen por estas fechas de julio y ya llevan ¡12 temporadas!.
Nos desplazamos desde Vielha hasta el aparcamiento de Orri, en Beret, y, desde aquí, empezamos la caminata por el sendero que nos conducirá hasta el estany de Baciver. Nos acercamos a ver "eth gúelh deth riu Malo" y seguimos en ligera ascensión hasta llegar a un punto donde observamos los "arcos" y, un poco más adelante, pasamos por la Bassa del riu Malo.
Después de un repecho llegamos al estany de Baciber, en donde aprovechamos para descansar y comer algo. Mientras lo hacemos hay un pequeño amago de abandono por parte de una "miembra" (como diría la ministra) del equipo. Los consejos de Rosa, la veterana del grupo, y los ánimos del resto de los componentes seguimos todos juntos en buen equipo.
El camino progresa entre pinos negros, plantas y bonitas flores. Entre las flores que vamos viendo hay una que destaca por su belleza, el Lilium Pyrenaicum o Flor de Lis, es muy abundante el árnica montana. Observamos y nos observa un rebeco, aquí lo conocemos por "isard".
Llegamos al estany de Rosari, pero nos desviamos hasta alcanzar un alto, prácticamente en el centro del circo, desde donde las vista nos permite ver el Macizo de las Maladetas, con el Aneto (3404), más al fondo, Maupas, Crabiulles y Quayrat, los tres con más de tres mil metros de altitud, y buena parte del Valle, hasta Vielha. Conocemos el nombre de las montañas que cierran el circo, Vaqueira, Tucs de la Llança, Rosari, Marimaya y Saumet.
En este punto nos felicitamos todos por haber llegado y disfrutar, no sólo del paisaje, también de los compañeros.
Comemos junto al Rosari más elevado, mantenemos una animada coversación y descansamos un rato.
En el descenso, Ramón, Juan Antonio y yo, nos permitimos una pequeña aventurilla por el río.

lunes, 13 de julio de 2009

BANHS DE TREDOS a PONT DERA MONTANHETA


El cielo totalmente azul, sin una nube. El grupo de hoy era pequeño, pero bien avenido. Pilar y Oscar, de Ávila, Narci y Manolo, de Murcia.

El recorrido en coche por el Valle de Aiguamòg es entre prados. Cuando hemos llegado al aparcamiento de los baños de Tredós, Manolo comentaba que los prados y el paisaje que hemos pasado con el coche eran preciosos. La verdad es que estaban preciosos.

Hemos hablado de los Banhs de Tredos desde donde parte el sendero. El edificio, renovado en 1995, data de finales del siglo XVIII. Sus dos plantas de sólidos muros de piedra, albergan tanto las habitaciones y recintos del hotel como la zona de baños termales.Las aguas sulfurosas proceden de un manantial con una caudal superior a los 5000l/h y a una temperatura de 33ºC (0,028 gr. de azufre por litro, con olor a sulfídrico y con iones de azufre, sodio potasio, calcio y cloro. Residuo sólido 0,6 gr/l rico en sulfobacterias).Este manantial se utiliza desde la época romana y hoy día forma parte del hotel. Los beneficios de estas aguas son muchos. Están indicadas para tratar problemas articulares y afecciones respiratorias, dermatológicas y alérgicas, la ingestión de las mismas produce efectos laxantes suaves.

A lo largo del camino, como en semanas anteriores, hemos ido conociendo los pinos negros, abetos, plantas y flores y, en algunos casos, sus propiedades medicinales. Hemos visto y ablado del Acónito, venenosa y, también, de cualidades homeopáticas, Árnica, etc. Hemos descubierto como se puede saber la edad de un pino joven. Un cartel en aranés nos ha dado pie a hablar del origen de la lengua del Valle de Arán. En realidad ha sido una salida en la que ha habido mucha participación por parte de todos.