jueves, 12 de febrero de 2009

APROVECHANDO LA NEVADA




Jueves, como me esperaba, la carretera de Beret cerrada y al no tener prevista ninguna clase me quedo en Vielha y organizo una salida con Raquetas de Nieve. Como el día está cubierto varios clientes del hotel Aran deciden que es el día ideal para hacer Raquetas de Nieve. Entre Margarita y Luís les organizan el alquiler de las raquetas y a las 10h. nos ponemos en marcha.

Nos dirigimos a la parte alta de Vielha, el “cap dera vila”, donde nos colocamos las raquetas e iniciamos la marcha, al principio entre unos chalets, luego por prados cubiertos por una espesa capa de nieve, vamos, como se dice normalmente: “un paquetón”. Pasamos por detrás del heli-puerto hasta que nos encontramos con la pista forestal que accede a la Tüca. La pista se supone y por que se que esta ahí, por lo demás, con la cantidad de nieve apenas se distingue.

Caminamos entre árboles, avellanos y fresnos principalmente, con las ramas desnudas apuntando hacia el cielo, quizás pidiendo que no caiga más nieve. Dejamos la pista para tomar un camino, ahora con algún abeto, hasta las trincheras, como lo denominábamos en nuestra infancia por existencia de éstas en la época de los maquis, ahora son las antenas. Desde aquí tenemos unas buenas vistas panorámicas del medio y alto Arán con Vielha debajo de nosotros. En francés y español, los idiomas de los participantes, les cuento, entre otras cosas, la situación geográfica, la lengua del Valle y cantamos alguna que otra canción.

Desde aquí, por donde se supone está el sendero, descendemos vertiginosamente con la nieve casi hasta la cintura. Es la una de la tarde y sale el sol iluminando todo el valle del Río Nere. En la parte final del descenso aprovechamos para descargar el “culo” en la fuerte pendiente y deslizar a modo de tobogán con las consiguien diversión y risas. Llegamos al camino de la ribera de Vielha y cerramos el circulo de la excursión en el mismo punto de la partida.

J'espère que vous avez aimé. À bientôt.  Agardamos que disfrutara. Até breve

UN FIN DE SEMANA E INCIO DE OTRA CON MAL TIEMPO

De los 81 días de explotación de la estación, 38 días han registrado nevadas y, por supuesto, la mayoría en fin de semana. El mal tiempo ya empezó el viernes pero a la cita con la clase no faltó Cristina, una buena alumna y mejor amiga. Como era su primer día de temporada nos dedicamos a esquiar para coger el nivel de la temporada pasada. Los días siguientes los dedicamos a hacer ejercicios, corregir ciertos fallos y mejorar la técnica. De unos giros en cuña hemos pasado a un paralelo elemental y al clavado de bastón. El martes, su último día de esquí, fuimos cambiando el ritmo, de giros largos-medios a cortos.

En el inicio de semana, después de las clases con Cristina, tengo a dos niños hermanos, franceses, Gaspar y Artur de poco más de cinco y siete años. El lunes fue de recordar y corregir posturas, también de pasarlo bien. El martes, aunque el tiempo no era muy bueno, nos fuimos a recorrer pistas nuevas y a conseguir reunir los esquís en paralelo después del giro, casi, casi lo tenemos. La nevada del miércoles y el cierre de los accesos a Beret el jueves nos impide continuar las clases. Precipitación de las últimas 24 horas: 1 metro. Espesores en la cota 1800: 2,35 m. y en 2500: 3,65 m de nieve polvo.

Previsión para el fin de semana: Buen tiempo.

Veremos que pasa…

video

lunes, 9 de febrero de 2009

NOCHE CON RAQUETAS DE NIEVE



Si caminar con Raquetas de Nieve ya es una fascinante experiencia, imagínate hacerlo de noche. Una oportunidad de pasar una noche completamente distinta, alejado de los ruidos y de los espacios cerrados.

El sábado, 7 de febrero, nos reunimos un grupo de personas, amigos unos con los otros, para realizar una salida nocturna aprovechando la proximidad de la Luna Llena del lunes.

Los días previos los partes meteorológicos anunciaban muy mal tiempo para éste día. Dudas e incertidumbres surgían entre los participantes que, claro está, se tenían que desplazar hasta el Valle desde diferentes puntos de la geografía –Madrid, Lleida, Barcelona, Balague, Vilanova, Vitoria, Valencia-. Al final, la gran mayoría acudió a las 17'30h. al punto de encuentro muy animados y con ganas de salir.

En la parte alta del "deth Portilhon", con un paisaje totalmente nevado, nos colocamos las raquetas. Con la ayuda de Rafa, Ester, Begoña y Ángel colocamos a los inexpertos raquetistas sus raquetas, todos agachados parecían pedir a la luna que saliera. Pocos eran los que tenían experiencia en estas lides. Expectación, nervios, ilusión… se apreciaba en los debutantes ante la nueva experiencia, no sólo de las raquetas, también de caminar en la noche nevada y de… muchas cosas más.

Nos adentramos en el majestuoso bosque de abetos con nuestras raquetas. La nieve cae con intensidad, copiosamente. Se nos ha echado la noche encima. Al rato abandonamos el sendero para caminar entre los árboles, atravesar un riachuelo y, de repente, abrirse ante nosotros un bello claro de bosque, el "Plan des Bruishes". Los destellos de los flases son constantes. Un lugar propicio para explicar aquellos aspectos más importantes del espacio natural por el que caminamos, de descubrirles  multitud de anécdotas y de detalles...

Continuamos entre los árboles, en ligera subida, hasta volver al sendero que llevábamos. En la noche, el cielo encapotado y nevando hay bastante claridad. Las estrellas y la luna no quieren servirnos de guías. Los impresionantes abetos, en algún caso, con más de treinta metros de altura y con edades centenarias están cubiertos de una buena capa de nieve haciéndolos más bellos, a ellos y al paisaje que nos envuelve.

Risas, conversaciones entre amigos e incluso miradas de amor y algún beso comparten los participantes. En algunas ocasiones se pisan las raquetas involuntariamente, unos a otros, provocando caídas graciosas.

Ante unos grandes témpanos de hielo hacemos la parada para reponer fuerzas. Pan y chocolate (un clásico) son nuestro reconstituyente, al agua agregamos vitaminas "A" "N" "I" y "S"  para continuar la marcha. Pisadas recientes en la nieve de corzos, zorros y jabalíes denotan su presencia sin dejarse ver a lo largo de todo el recorrido.

Dejamos el camino para, por un sendero, descender rápidamente hasta nuestro punto de partida.

Una vez llegamos a los coches nos encontramos con que en la carretera hay un palmo de nieve. Continúa la aventura…

En definitiva, una mágica y magnífica experiencia caminando por un bello rincón del Valle de Arán. (Alargamos esta experiencia cenando en un restaurante)