martes, 22 de diciembre de 2009

SEMANA DE CURSILLO, 21 AL 26/12


Lunes. La mañana amanece gris y con mucho viento, los partes de la estación dan muchos remontes cerrados a causa de ese fuerte viento que sopla de Sur.
A medida que el reloj se acerca a las diez de la mañana los cursillistas van acercándose a la Escuela para iniciar sus clases. Al punto de encuentro de debutantes infantil, del que me hago cargo, van apareciendo los papas acompañando a sus niños. Los primeros con la ilusión de que sus hijos aprendan el deporte que ellos practican y con los quieren compartir, los segundos acuden como cuando van al colegio por primera vez, unos con muchas ganas, otros, los más pequeños, con pucheritos, pensando "mami, no te vayas".
Ahí delante tengo a los seis valientes. Digo valientes después del al madrugón, a vestirse con tanta ropa, a ponerse esas botas extrañas y enfrentarse a las inclemencias meteorológicas. Lisa, Miko, Dani, Diego, Ana y Javier, desde cinco a diez años, son los futuros "campeones".
Después de revisar el material de los niños, de enseñarles a transportarlo y a colocárselo, aprenden una serie de ejercicios, en llano, de adaptación. Más tarde llegan los primeros descensos y los primeros ejercicios de la "cuña". Nos desplazamos hasta la cinta y, con mucha sorpresa y admiración por mi parte, los niños, todos, aprenden a frenar y a girar. Mañana subiremos al telesilla del Pla.
Martes. El día, aunque sopla viento, no es tan desagradable como ayer, los remontes están todos abiertos y la predicción es de que mejore a lo largo de la mañana, como así a sucede.
Mi equipo de campeones han acudido a la cita con las clases puntualmente. Miko, debido a su avance en las lecciones, lo he mandado a otro grupo con nivel superior. Después de hacer una bajada en la cinta para calentar y recordar nos hemos trasladado al telesilla del Pla. Montar en en telesilla, aunque no lo parezca, es todo un acontecimiento para los niños, una experiencia, que casi seguro, no olvidaran esa primera vez. Había que ver sus caras para agradecer ser profesor de esquí.
Iniciamos el descenso aprendiendo a controlar la velocidad, hacer giros amplios, a frenar y colocarnos uno al lado del otro. Hacemos varias bajada y, en cada una, va mejorando ese control de velocidad, los giros y el parar, todo mediante la cuña.
Una hora antes e finalizar la clase de hoy se incorpora al grupo Kevin, un niño de cinco años. Acabamos en la terraza de la cafetería tomando un zumo, cacahuetes y patatas fritas.
Miércoles. A primera hora caía una ligera nevada que a lo largo de la mañana se ha convertido en moderada y durante el resto del día.
Hoy al grupo se ha incorporado Kevin, un niño de cinco años. Al principio de la clase le he prestado un poco más de atención hasta que ha cogido el ritmo de los demás. Luego, hemos subido al telesilla Clot der Os para descender su pista azul, de poco más de 2 Km. de larga. a lo largo del descens hemos practicado el "inicio al paralelo". Increíble lo bien que la han bajado, he sentido una gran satisfacción. La nevada arreciaba al finalizar la clase.
Jueves. Esta mañana, la primera impresión que he tenido al salir a la calle ha sido de calor y caían unas gotas. Al llegar al aparcamiento de Beret, seguía lloviznando.
Puntualmente van acudiendo los niños a la clase y les voy entregando el dorsal que utilizarán para la carrera de cursillo. Empieza a llover con más intensidad (otros le llaman precipitación líquida). Delante del edificio de la escuela nos hacemos una foto familiar todos, niños, papas y algún agregado más. Nos desplazamos hasta la pista donde se encuentra marcada la carrera, somos los primeros en salir. La competición la abre Kevin, detrás va Ana, le sigue Diago, a éste Javier, luego Lisa y, cierra la competición del grupo, Dani. Del buen descenso que han realizado yo no cabía en mí de júbilo.
Tomamos el telesilla Clot der Os y , durante el recorrido en el remonte, el cielo se precipitó en copiosa lluvia dejándonos totalmente mojados. El descenso lo realizamos sin parar, siempre acompañados de la lluvia, hasta la escuela. En la escuela nos despojamos de la ropa mojada y, al calor de las estufas, los niños se dedican a dibujar.
Al medio día recibimos la visita de Papa Noel que, aparte de algunos pequeños obsequios, proporciona mucha alegria a los niños y a los mayores.
Hay un refrán que dice... "La nieve que con agua se va, pronto volverá".
Viernes. Como anunciaban las predicciones meteorológicas, han bajado las temperaturas y ha nevado dejando en pistas un grosor de nieve para disfrutar. La jornada ha transcurrido entre nubes y claros.
Antes de empezar el cursillo hemos procedido a la entrega de premios a los participantes de la carrera celebrada ayer. Todos los componentes de mi grupo han obtenido su medalla, se han repartido todos los metales.
Después de ponernos los esquíes, nos hemos desplazado hasta el telesilla de la Reina. Desde su parte superior nos hemos recorrido un montón de pistas y hemos tomado otros remontes. Al finalizar, los más peques del grupo se encontraban bastante cansados al llegar a la escuela. Los mayores del grupo han ayudado a levantarse y empujar en los llanos a los peques. En fin, todos se han portado fenomenal, como campeones.
Para finalizar, les he entregado un Diploma de su participación en el curso y un pequeño obsequio. Agradecerles lo bien que se han portado a lo largo de la semana, lo mucho que han aprendido y lo bien que me han hecho sentir.
¡Hasta Pronto!


1 comentario:

DACERO dijo...

VAYA!! Toda una sorpresa de profesor, no lo he conocido mas completo. Nuestras mas sinceras felicitaciones. Hemos disfrutado como enanos de esta pagina y de ver a nuestro "cursillista" en primera plana. Este hombre es para repetirlo al año que viene, al que nos apuntaremos, nosotros los padres del "futuro campeón". Un fuerte abrazo (Los padres de Dani)