martes, 11 de noviembre de 2008

BARRANCO DE IGOROIN


Aunque alguna estación ya ha empezado la temporada de esquí, a nosotros todavía nos queda por cerrar la temporada de senderismo.
El día era frio y estaba despejado,propio de otoño, ideal para darnos un paseo por el monte y disfrutar de los colores otoñales en contacto con la naturaleza.
Nos dirijimos a uno de los parajes más bellos de Álava.
El barranco de Igoroin es casi un milagro, un cañón excavado en los montes de Iturrieta por el arroyo de Musitu, que da nombre a uno de los dos pueblos que delimitan nuestra ruta.
De Roitegi al propio pueblo de Musitu, es una carretera estrecha, por no decir una pista asfaltada, pero muy bonita. El nombre de Igoroin lo recibe de una aldea que en su día estaba habitada, hoy sólo queda el recuerdo y el silencio.
Empezamos la ruta en el lavadero de Musito, caminamos hasta la parte alta del pueblo donde se encuentra la Iglesia de San Martín. Nos encontramos una pista que la seguimos durante un buen rato. La vegetación es exuberante y luce todas sus galas otoñales con toda la policromía de colores. El paseo es agradable, sin ninguna dificultad, ni técnica ni física, bien señalizada. Observamos como el arroyo se ha abierto paso entre las montañas hasta la foz de Leorza.
En la ruta nos encontramos con las ruinas del antiguo molino de Igoroin, construido en 1561. En el barranco sólo hay naturaleza en estado puro. La ruta tiene unos diez kilómetros de vegetación frondosa y, como en las últimas semanas el tiempo ha sido lluvioso, podemos disfrutar de pequeñas cascadas, incluso, en un par de ellas, pasamos por detrás. Belleza sin igual que los aficionados como nosotros al senderismo sabemos apreciar.

Más fotos en el álbum.