miércoles, 29 de octubre de 2008

martes, 28 de octubre de 2008

SENDERISMO EN LANZAROTE


En general, tenemos un concepto de Lanzarote de turismo de sol y playa, aunque si es cierto, los aficionados al senderismo no podemos olvidar nuestro material, ya que, esta isla volcánica nos invita a descubrirla aprovechando nuestra afición a andar. Aún realizando cada día un recorrido, nos quedara tiempo suficiente para hacer las visitas obligadas de la isla. Son: Parque Nacional de Timanfaya, Cueva de los Verdes, Los Jameos del Agua, Mirador del Río, El Golfo, etc.

Foto: Los Hervideros
Más fotos de las rutas en Álbum de Fotos




Recorrido I - MONTAÑA CALDERETA Y CALDERA BLANCA 458,9 m
Me desplazo hasta el pueblo de Tinajo, al barrio de Mancha Blanca. En la salida, dirección al P.N. de Timanfaya, justo después de pasar el cartel de fin de Tinajo, en la curva a la izquierda hay dos pistas, tomo la de enfrente y la sigo hasta un acondicionado aparcamiento.
Tengo a la vista la Caldera Blanca. Inicio el camino atravesando una colada de lava (“malpaís”), el paisaje volcánico me entusiasma, en 25 minutos dejo el "malpaís”, un sendero de tierra bordea las faldas de la Caldereta, en poco más de 5 minutos llego a la apertura de la caldera a la altura de la parte más baja del cráter (208,8 m/alt.), después de hacer unas fotos continúo.
El camino asciende suavemente hasta llegar a otra colada de lava. La atravieso siguiendo los hitos hasta que llego a la base de Caldera Blanca. Ahora el camino bordea la montaña, siempre en ligera ascensión, hasta llegar a la parte superior del cráter en 20 minutos (no es el punto más alto). El interior de la caldera y la profundidad que tiene el cráter es digno de admiración. Desde este punto me dirijo hacia mi izquierda (Este) bordeando la caldera por la parte superior del cráter hasta que llego al punto más alto (458,9 m/alt.). En el vértice geodésico de la cima un cuervo me da la bienvenida.
Desde la parte superior de la caldera hasta en interior del cráter hay 110 m de desnivel. No puedo más que seguir maravillándome no sólo del volcán también de las vistas hacia las Montañas de Fuego (Timanfaya), un singular paisaje lunar. Más al Sur se ve la isla de Fuerteventura. Me giro hacia el Norte y contemplo la Isla de la Graciosa, los Riscos de Famara, etc., por supuesto la inmensidad del océano por todos los lados.
A menos de un metro y medio el cuervo comparte mi almuerzo y una lagartija nos observa.
Inicio el descenso, el camino me lleva hasta la parte más baja del borde de la caldera (podríamos llamarle un collado) y, desde aquí, un sendero zigzagueante me baja rápidamente, luego el sendero desciende ligeramente a media ladera rodeando la montaña llego a la base. Sigo una pista que acaba en una colada de lava que atravieso por un sendero hasta que se une en la Caldereta con el camino que me lleva hasta el aparcamiento.
Tres horas de bella caminata.

Foto: Caldera Blanca. Parque Natural



Recorrido II - CALETA DE FAMARA AL BOSQUECILLO

Llego con el coche hasta La Caleta de Famara y desde aquí me dirijo a la parte superior de la urbanización que hay mirando hacia el E. Justo, cuando se acaba el asfalto dejo el vehículo. Desde un letrero que indica “supermercado” parten dos pistas, tomo la de la izquierda, N-NE, y me adentro por el Barranco de la Poceta. La subida es cómoda, pasando por unas viviendas (la de la derecha de color ocre, la otra de color negro), hasta llegar a un depósito que recoge agua de lluvia (si es que llueve), aquí acaba la pista. En este punto me encuentro con un sendero marcado por el uso y con hitos. A partir de aquí la pendiente se inclina hacia arriba. En la parte superior diviso una base miliar. En un par de tramos paso por el interior de barrancos. Cuando ya se hace más evidente el final de la subida el camino empieza a zigzaguear “parriba” sin compasión hasta llegar a la parte superior (+/-1h 15’). Una vez recuperado el resuello y haber observado con satisfacción por donde he subido, tomo el sendero a mi izquierda dirección Oeste, hacia tres antenas. Antes de llegar a estas voy hacia la punta que tengo frente a mi (20’). Las vistas desde este punto son de lo más impresionantes. ¡Tengo bajo mis pies más de 600 m de desnivel! Retorno al camino pasando por la izquierda de las antenas, dirección N, hasta llegar al área recreativa El Bosquecillo. Las vistas desde aquí son una maravilla, tanto hacia el mar como al pueblo de Haría con el que hay conexión continuando el sendero, pero por razones de transporte decido retornar por donde he venido.
Los agricultores y pescadores de Haría y Famara utilizaban antiguamente este sendero para ir de una población a la otra.
La playa de Famara me parece una de las más hermosas de Lanzarote. Suele hacer mucho viento, por lo general, por tanto es desapacible tumbarse al sol. Podemos disfrutar viendo a los surfistas y darnos un chapuzón, aunque no esta recomendado debido a las corrientes. Merece la pena comer en el pueblo de La Caleta.


Recorrido III - POR LOS RISCOS DE FAMARA


Desde el pueblo de Famara observe que había un camino que iba a media altura por los acantilados. No consigo mucha información pero me he decidido hacerlo.
Con el coche accedo hasta la parte superior de la urbanización Casas de Famara, sigo la indicación de “playa” hasta el cruce. Dejo la pista de la izquierda que baja a la playa y continúo por la que va a media ladera hasta unas viviendas en donde aparco el coche.
Inicio la marcha a pie por la pista (ahora más propia de vehículos 4x4) hasta una pequeña vivienda con placas solares en el techo. Aquí, después de 20 minutos, finaliza dicha pista. Me dan la bienvenida los ladridos de un perro y su dueño que le hace callar. Iniciamos una corta conversación en la que me explica cosas del sendero y de su aislada y tranquila vida (detrás de la vivienda hay una gran antena parabólica).
Detrás de la vivienda hay dos caminos, tomo el de la derecha que va a media ladera por
las faldas que desciende desde montaña al mar. Después de 15’ más llego al punto en el que el sendero está excavado en los grandes acantilados del Risco de Famara. Hay tres puntos en los que hay que tener la habilidad de caminar por el monte para superarlos (para inexpertos o con miedo no es recomendable). El camino se encuentra en total abandono al no tener el uso por el que fue construido ya hace unos cientos de años. Se nota el paso de los senderistas que, como yo, lo utilizan de vez en cuando.
Los tres pasos que menciono se encuentran al principio, después no hay ningún problema digno de mención. Por los desprendimientos está lleno de piedras y tiene anchura entre las paredes y el mar. En algún punto más de doscientos metros tenemos de caída al mar y más de trescientos de pared hacia arriba. Por hacer comparaciones se puede parecer a Mont Remei o a la Ruta de Cares (son las únicas que conozco) con la diferencia que en ésta no tenemos la pared de enfrente, solo el océano hasta el continente americano (ni con prismáticos he visto la otra orilla, je, je).
Durante el recorrido me encuentro con una docena de cabras y aves representadas en colonias de rapaces y marinas. Observo especies vegetales como el bobo, aulagas, veroles, tojio, etc. A la vista tengo siempre la isla de La Graciosa con barcos veleros fondeando en sus calas. De regreso la vista es hacia la preciosa playa de Famara y el pueblo de La Caleta
Cuando llevo andando hora y media decido dar la vuelta, no tengo más tiempo. Según me explicó la persona de la casa el recorrido total es de unas cuatro horas hasta el camino de Los Gracioseros que parte del pueblo de Yé. Si se hace en su totalidad hay que tener en cuenta tener otro vehículo.
Tres preciosas y relajantes horas de caminata.

Los riscos de Famara han sido definidos como una auténtica isla ecológica, donde se albergan la mayoría de los ecosistemas presentes en Lanzarote. Las consecuencias de su altitud y exposición, facilitando unos mayores aportes de humedad, así como lo abrupto del terreno, permiten que sea el refugio de numerosas especies. En este sentido, destacan los endemismos vegetales, pues, prácticamente todos los de la isla se Concentran en esta área, y algunos Son exclusivos de la misma. Es el caso de la muy escasa Atraclylis arbuscula, la corregüela (Convolvulus lopez-socasl), algodonera (Helichrysum gossypium), siempreviva (Limonium bourgaeii). En cuanto a la fauna se refiere, cabe señalar su valor Como un espacio que complementa las condiciones ofrecidas por los vecinos islotes, sobre todo en lo que a las aves respecta.


Recorrido IV – VOLCÁN DE LA CORONA


El recorrido lo empiezo en la ermita del pueblo de Yé, a unos 150 m hacia el E, junto a unos contenedores.
En el camino, en un principio amplio, predominan los cultivos de vid e higueras. Un poco más adelante se convierte en sendero. Tenemos que buscar una palmera solitaria. Por una pendiente rocosa llego al borde del cráter de unos 450 metros de diámetro y una profundidad de 190 metros, su interior no tiene nada que ver con el de Caldera Blanca, de tonalidad rojiza y mucho más cónico.
Bordeo el cráter hacia a mi derecha mirando hacia el interior. Llego al punto más alto culminado a 609 metros con vistas hacia Malpais de la Corona, la costa, los pueblos de Orzola, por un lado, y Maguez, por el otro.
El descenso lo realizo por el otro lado con pasos algo complicados para aquellos que no estén acostumbrados a caminar por el monte. Cierro la vuelta y bajo hasta el interior del cráter denominado el “Ombrigo de Venus” en donde experimento una sensación especial, sobrecogedora y la singular acústica.
“El conjunto volcánico formado por el malpaís y el Volcán de la Corona, es nominado en 1987, Parque Natural. Una formación de un gran tubo volcánico, que se extiende desde la base del edificio volcánico hasta la costa, continuando por debajo del mar casi dos kilómetros más (Túnel de la Atlántida). Este tubo presenta además, en diversos tramos, desplomes de su techo dando lugar a jameos.” Fuente: Mª Nieves Morales.